El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) inició este lunes 6 de julio una nueva campaña de investigación destinada a evaluar el estado del langostino (Pleoticus muelleri) en fase pre-recluta y recluta en el Golfo San Jorge, el litoral de Chubut y las aguas nacionales adyacentes.
Los trabajos se desarrollan a bordo del BIP Víctor Angelescu y se extenderán durante 25 días. La campaña está a cargo del Programa de Investigación Pesquería de Langostino del organismo científico.
El objetivo principal es verificar la presencia de concentraciones de langostino accesibles y vulnerables al arte de pesca correspondientes a los estadios de pre-recluta y recluta en el área comprendida entre los 42°00′ y 47°10′ de latitud Sur, al oeste del meridiano 61° Oeste.
Además del relevamiento del recurso, los investigadores determinarán la composición y abundancia de la fauna epibentónica asociada a los principales fondos donde se distribuye el langostino, lo que permitirá ampliar el conocimiento sobre el ecosistema donde se desarrolla la pesquería.
La campaña también contempla el registro de las principales variables oceanográficas y ambientales que influyen sobre la dinámica del recurso. En paralelo, y como parte de las acciones vinculadas con los procesos de certificación de la pesquería, se realizarán muestreos específicos de las comunidades bentónicas mediante relevamientos de la infauna y la epifauna presentes en el área.
Uno de los aspectos novedosos del trabajo será la realización de experiencias controladas a bordo para evaluar la respuesta comportamental del langostino frente a distintos estímulos luminosos y olfativos. Para ello se utilizarán trampas experimentales equipadas con diferentes sistemas de iluminación y diversos tipos de carnada, con el propósito de generar información que contribuya al desarrollo de tecnologías y artes de pesca más eficientes y selectivas.
Desde el INIDEP destacaron que este tipo de campañas constituye una herramienta fundamental para la administración sostenible de la pesquería. La información obtenida sobre la abundancia, distribución y estructura poblacional del langostino permite fortalecer las evaluaciones científicas del recurso y aporta evidencia clave para la adopción de medidas de manejo orientadas a preservar la sustentabilidad de una de las principales pesquerías comerciales del país.






