La Prefectura Naval Argentina concretó durante la mañana de este 25 de Mayo una aeroevacuación sanitaria de emergencia sobre el Mar Argentino, tras recibir el pedido de asistencia desde el renovado BP Bogavante Segundo, donde un tripulante argentino de 45 años presentaba un cuadro compatible con compromiso cardíaco.
El episodio se inició durante la noche del domingo 24 de mayo, cuando el buque pesquero se encontraba en zona de pesca de langostino fuera de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, en posición aproximada Lat. 41°45’S y Long. 61°45’W. Desde la embarcación se estableció contacto con la costera de PNA para informar que uno de los marineros sufría fuertes dolores en el pecho y abdomen, acompañados por escalofríos, en plena navegación.
A partir de esa comunicación, la Autoridad Marítima nacional activó el protocolo de asistencia y coordinó radioconsultas médicas con profesionales de la Institución, mientras la operación de aeroevacuación, bajo estricto protocolo, debe hacerse con luz natural. La evaluación sanitaria derivó en un diagnóstico presuntivo de dolor precordial e hipertensión arterial, condición que exigía el traslado urgente del paciente hacia tierra para una atención de mayor complejidad.
Por tratarse de una emergencia registrada en horario nocturno, se solicitó al buque aproximarse hacia la costa para generar condiciones operativas minimizando las distancias del encuentro. El pesquero fue interceptado durante la mañana de hoy, lunes 25 de mayo, con máxima visibilidad, a unas 12 millas náuticas al Este de Viedma, punto desde el cual se ejecutó la aeroevacuación.
Para el operativo, Prefectura dispuso un helicóptero destinado a la evacuación directa del tripulante y un avión de apoyo para acompañar la misión. Las aeronaves se posicionaron sobre la vertical del buque y el personal especializado concretó la maniobra de izado del paciente, una operación que requiere precisión técnica, coordinación entre unidades navales y aéreas, y condiciones mínimas de seguridad para el rescatado, la tripulación del pesquero y los efectivos intervinientes.
El helicóptero y la tripulación que concretaron el rescate pertenecen a la Estación Aérea Mar del Plata de la Prefectura Naval Argentina. La dotación estuvo integrada por piloto, copiloto, mecánico de vuelo, nadador de rescate y médico, una configuración operativa especialmente preparada para intervenciones sanitarias en escenarios marítimos complejos.
El tripulante fue trasladado por vía aérea hasta el aeropuerto de la ciudad de Viedma, donde lo aguardaba una ambulancia del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencia. Allí fue recibido por personal médico, se verificaron sus signos vitales y luego fue derivado a un hospital cercano para continuar con la atención sanitaria correspondiente.
El BP Bogavante Segundo había zarpado desde el muelle de Ingeniero White, al sur de la provincia de Buenos Aires, el sábado 23 de mayo a las 10 de la mañana. Por la secuencia temporal del viaje, el incidente se produjo durante las primeras maniobras de pesca, en el inicio operativo de la marea.

La intervención volvió a exhibir el rol crítico de la Autoridad Marítima en escenarios de emergencia sanitaria embarcada. Con más de 200 aeroevacuaciones realizadas con éxito en el Mar Argentino, este tipo de operaciones exige una convergencia precisa entre indicación médica, cálculo aeronáutico, condiciones meteorológicas, distancia al continente, posición del buque, luz natural disponible y seguridad integral de la maniobra.
En pesqueros con cables, tangones, antenas, aparejos y estructuras en altura, cada aeroevacuación se define bajo protocolos estrictos, orientados a preservar al paciente, a la tripulación, al personal de rescate y a las aeronaves intervinientes. La oportunidad operativa, en ese marco, depende de coordinar en tiempo real el riesgo sanitario con la factibilidad técnica de una maniobra que solo puede ejecutarse cuando el escenario ofrece márgenes seguros para todos los participantes.






