La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía ratificó este miércoles 22 de julio, la aplicación de sanciones económicas a los buques pesqueros extranjeros Bao Feng y Bao Win, ambos pertenecientes a una misma empresa de la República Popular China, por haber sido detectados realizando maniobras compatibles con actividad pesquera dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).
El anuncio fue difundido por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien destacó que las medidas forman parte de la política de «tolerancia cero» frente a la pesca ilegal impulsada por el Gobierno nacional. Según informó oficialmente, las multas superan los $2.700 millones de pesos —equivalentes a unos 1,82 millones de dólares—, correspondiendo un millón de unidades de pesca (UP) para cada embarcación.
Desde la cartera pesquera señalaron que las sanciones «reafirman el compromiso del Estado argentino en la defensa de la soberanía sobre sus recursos marinos y en la protección de la sustentabilidad pesquera«.
Ya el 14 de enero del corriente año, PESCARE había anticipado, a partir de lo informado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, que el proceso administrativo instruido contra los buques infractores avanzaba hacia la imposición de una multa multimillonaria. Posteriormente, el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca, Juan Antonio López Cazorla, sobrevoló la milla 200 y constató la concentración de poteros de bandera extranjera sobre el límite exterior de la jurisdicción argentina, junto con arrastreros de gran porte operando al borde de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).
La advertencia oficial, la decisión política de las máximas autoridades de la Nación para preservar los recursos pesqueros bajo jurisdicción argentina y la comprobación directa del despliegue extranjero dieron contexto al Subsecretario de Pesca para concebir la Disposición SSRAyP Nro. 20/2026, cuyo espíritu es cerrar márgenes interpretativos que pudieran favorecer a buques infractores de la Ley Federal de Pesca ee incluso violando la soberanía argentina.
Ambos casos ya habían sido informados oportunamente y constituyen algunos de los primeros antecedentes de aplicación del nuevo esquema de fiscalización electrónica implementado por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca en conjunto con la Prefectura Naval Argentina.
El primero de ellos correspondió al Bao Feng, detectado el pasado 10 de enero cuando ingresó a la ZEEA. El seguimiento realizado por el Sistema Guardacostas permitió establecer que el buque permaneció aproximadamente una hora y media navegando a menos de cuatro nudos, una velocidad considerada compatible con operaciones de pesca.
Posteriormente, la información fue validada mediante la plataforma Skylight, fortaleciendo la evidencia técnica que permitió avanzar con el procedimiento sancionatorio sin necesidad de interceptar físicamente a la embarcación.
La multa aplicada a ese buque, informada meses atrás, representó un antecedente inédito al demostrar que la Argentina podía convertir una detección electrónica en una sanción económica efectiva, modificando el paradigma tradicional de persecución de la pesca ilegal.
Semanas más tarde, las autoridades detectaron una situación similar protagonizada por el Bao Win, también un buque arrastrero con bandera de conveniencia de Vanuatu perteneciente a la misma empresa.
En ese caso, los registros mostraron desplazamientos reducidos y maniobras reiteradas compatibles con actividad pesquera dentro de la ZEEA, comportamiento que encuadra dentro de los criterios establecidos por la proclamada Disposición SSRAyP N.º 20/2026.
La normativa presume la existencia de una infracción cuando un buque extranjero navega a velocidades inferiores a los seis nudos y desarrolla maniobras compatibles con pesca dentro de la jurisdicción argentina, aun cuando no exista una captura material de la embarcación.
Las actuaciones reflejan el fortalecimiento del sistema de vigilancia marítima basado en monitoreo permanente mediante herramientas tecnológicas.
A través del Centro de Control de Tráfico Marítimo se realiza un seguimiento continuo de las derrotas, velocidades, permanencias y maniobras de los buques que operan en las inmediaciones de la milla 200, permitiendo documentar con precisión eventuales incursiones ilegales dentro de la ZEEA.
Con la confirmación oficial realizada por el Gobierno nacional, las sanciones a los buques infractores Bao Feng y Bao Win consolidan este nuevo esquema de fiscalización, que busca transformar la evidencia electrónica en sanciones efectivas y reforzar la protección de los recursos pesqueros argentinos mostrando que la pesca ilegal en el mar argentino tiene costo, cualquiera sea el buque infractor.






