Este 20 de octubre se celebra el Día del Práctico Argentino, en reconocimiento a los profesionales que asesoran a los capitanes durante las maniobras de navegación, ingreso y salida de puertos, donde el conocimiento de las condiciones locales resulta determinante para la seguridad de los buques.
La fecha remite al 20 de octubre de 1896, cuando se sancionó la Ley 3.445 de Atribuciones de la Prefectura General de Puertos, vinculada con la institucionalización del practicaje nacional y el reconocimiento de sus funciones dentro de la organización marítima argentina.
Los orígenes de la profesión se remontan al desarrollo del comercio en el Río de la Plata, cuando la navegación por canales, bancos y accesos portuarios exigió incorporar especialistas familiarizados con las particularidades de esas aguas. La posterior organización de las sociedades de prácticos acompañó la consolidación de una actividad que adquirió creciente importancia para el transporte marítimo y fluvial.
El práctico es un navegante especializado que aporta experiencia sobre profundidades, corrientes, condiciones meteorológicas y características de los canales. Su intervención permite evaluar los riesgos de cada maniobra y contribuye a prevenir varaduras, colisiones y accidentes con posibles consecuencias ambientales.
La Ley de Navegación 20.094, en sus artículos 134 y 145, establece las responsabilidades de ambos profesionales: el capitán conserva la conducción y el gobierno del buque, mientras el práctico responde por su asesoramiento técnico. En embarcaciones extranjeras, además, actúa como delegado de la autoridad marítima.
Un aniversario marcado por la desregulación
La conmemoración de 2026 encuentra al sector después de un conflicto originado por la reforma que el Gobierno nacional impulsó mediante el Decreto 690/2026, publicado el 31 de julio.
La nueva reglamentación modificaba las condiciones de prestación del practicaje y pilotaje, facilitaba la incorporación de profesionales habilitados y ampliaba las posibilidades de contratación, bajo el objetivo de promover competencia y reducir costos portuarios.
Su entrada en vigencia provocó medidas de fuerza que comprometieron la continuidad del servicio y dieron lugar a negociaciones con las autoridades nacionales.
El 5 de agosto, mediante el Decreto 716/2026, el Gobierno suspendió los efectos de la reforma, restituyó las disposiciones anteriores y creó una mesa de trabajo integrada por representantes del sector, el Ministerio de Seguridad Nacional, la Prefectura Naval Argentina y la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
Como parte del acuerdo, la Resolución 46/2026 estableció una reducción del 20% sobre las tarifas finales calculadas conforme al régimen de tarifas máximas, aplicable durante la suspensión.
El nuevo marco regulatorio permanece pendiente de definición. Su elaboración deberá resolver las condiciones económicas de prestación y los requisitos profesionales necesarios para preservar la seguridad operativa.
A 130 años de aquella referencia institucional, el practicaje mantiene su participación en las operaciones portuarias argentinas, donde cada maniobra exige conocimientos específicos, experiencia y responsabilidad profesional.
Desde PESCARE saludamos a los prácticos argentinos en su día, en especial a los del puerto marplatense y reconocemos su labor al servicio de la seguridad de la navegación y del comercio marítimo nacional.






