El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata diseña la elaboración de un protocolo de respuesta ante emergencias meteorológicas para proteger las condiciones de funcionamiento de la terminal. La iniciativa busca establecer de antemano qué medidas adoptar ante cada escenario y cómo coordinar su ejecución entre las autoridades y los sectores que desarrollan actividades dentro del puerto.
La preparación abarca también una intervención sobre la infraestructura: el organismo convocó a una licitación para limpiar y desobstruir los desagües pluviales de su jurisdicción. El objetivo es mejorar el escurrimiento del agua y reducir los riesgos asociados a episodios de precipitaciones intensas. Se trata de trabajos previstos dentro del esquema preventivo.
Para la actividad pesquera, el alcance de estas medidas está en las condiciones que sostienen el trabajo en tierra y la atención de la flota. La capacidad de drenaje y la organización de la respuesta ante una emergencia inciden sobre la seguridad de quienes operan en el recinto portuario y sobre el desarrollo de sus tareas.
Cuatro niveles para organizar la respuesta
El esquema en preparación contempla cuatro niveles de alerta: verde, amarillo, naranja y rojo, con medidas diferenciadas según la intensidad y complejidad de las condiciones meteorológicas. Esa graduación busca facilitar las decisiones y ordenar la actuación de los distintos participantes.
En las reuniones de trabajo intervinieron representantes de la Prefectura Naval Argentina, cámaras pesqueras, clubes náuticos y empresas de servicios. Su participación incorpora al diseño del protocolo a quienes deberán coordinar acciones frente a una eventual contingencia.
La revisión también reunió a funcionarios de la Subsecretaría de Asuntos Portuarios, el Ministerio de Seguridad y la Autoridad del Agua. Durante ese encuentro se ajustaron aspectos del procedimiento y las respuestas previstas para cada escenario.
El presidente del Consorcio, Marcos Gutiérrez, explicó el criterio que orienta la iniciativa: “Desde el primer momento buscamos transformar la información disponible en acciones concretas; reunir a quienes forman parte de la actividad portuaria, establecer un sistema de alertas y definir qué hacer ante cada escenario”, señaló. Esa preparación comprende tanto los acuerdos entre instituciones como las intervenciones destinadas a mejorar la capacidad de respuesta de la infraestructura.
El drenaje como parte de la prevención
El organismo convocó además al meteorólogo Pedro Mazza para analizar las posibles características de El Niño en la región y las precauciones frente a períodos de lluvias abundantes. La planificación se desarrolla ante posibles efectos sobre la ciudad y su frente costero durante los próximos meses.
Dentro de ese enfoque, la limpieza de los conductos pluviales atiende una necesidad concreta: facilitar la evacuación del agua cuando aumentan las precipitaciones. El protocolo, por su parte, procura que los organismos y operadores cuenten con pautas de actuación previamente definidas.
Para el puerto, el objetivo operativo es reducir la exposición a contingencias que puedan afectar el trabajo y la seguridad. La elaboración de esas pautas y la convocatoria para intervenir los desagües constituyen los avances informados hasta el momento.






