El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) informó el 6 de noviembre que el Programa Regional de Marcado de Tiburones y Rayas alcanzó la recaptura número 100 de gatuzo (Mustelus schmitti). El seguimiento reúne el trabajo de investigadores y pescadores para conocer los desplazamientos de la especie y aportar sustento científico a las decisiones de conservación y manejo.
La iniciativa está coordinada por la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo (CTMFM), con participación del organismo argentino y de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA), de Uruguay. Su antecedente es el programa conjunto de marca y recaptura iniciado en 2016 dentro del Plan de Recuperación del Gatuzo.
Una década de registros entre ambas costas
El balance de la primera etapa, correspondiente a 2016–2025, contabilizó 5.849 marcas colocadas y 88 recapturas. Los ejemplares recuperados habían permanecido en libertad entre 3 y 2.545 días, con distancias mínimas entre los puntos de marcado y recaptura que variaron desde menos de un kilómetro hasta 452 kilómetros.
El mayor desplazamiento de ese período correspondió a una hembra marcada en noviembre de 2019 frente a Mar del Plata. Fue recapturada 392 días después, en diciembre de 2020, cerca de La Paloma, sobre la costa atlántica uruguaya. La distancia registrada expresa la separación mínima entre ambas posiciones.
Las marcas convencionales identifican a cada animal mediante un número único. Al recuperar un ejemplar, la fecha y el lugar de captura permiten establecer cuánto tiempo transcurrió desde su liberación y qué separación existe entre los sitios registrados. La comparación de sus medidas también aporta información sobre crecimiento.
Qué aporta el seguimiento al manejo del recurso
Según la CTMFM, los resultados permitieron reconocer conexiones entre áreas y desplazamientos de mayor escala, además de aportar indicios de permanencias temporales o fidelidad a determinados sitios. También contribuyeron a validar información sobre crecimiento y estructura poblacional. El intercambio entre zonas da fundamento al abordaje binacional del recurso, al vincular su estudio con los espacios que utiliza a lo largo del tiempo.
La participación de pescadores, patrones y tripulaciones sostiene una parte decisiva de ese trabajo: recuperar las marcas y comunicar los datos de captura. Esos reportes, junto con las tareas de observadores e investigadores, permiten incorporar cada hallazgo a la serie científica.
Nuevos transmisores para estudiar el uso del hábitat
La segunda etapa extendió el marcado a otros peces cartilaginosos e incorporó tecnología satelital. Su inicio formal fue una campaña realizada entre el 10 y el 13 de noviembre de 2025 a bordo del buque de investigación Mar Argentino. En esa salida se colocaron 328 marcas convencionales en distintas especies y transmisores satelitales en tres gatuzos y tres cazones.
El INIDEP confirmó ahora la colocación de cuatro nuevos transmisores en ejemplares de gatuzo y cazón (Galeorhinus galeus). Estos dispositivos amplían la capacidad de seguimiento con información de mayor resolución temporal y espacial sobre ambas especies.
Los equipos utilizados por el programa almacenan registros de luz, temperatura y profundidad. Al finalizar el período programado, se desprenden del animal, ascienden a la superficie y transmiten la información por satélite. Su análisis permite estimar los recorridos y estudiar los movimientos verticales, incorporando la profundidad al conocimiento de los ambientes utilizados.






