El Consejo Federal Pesquero (CFP) estableció las Capturas Máximas Permisibles (CMP) de anchoíta y caballa para 2026, con un volumen conjunto de 277.200 toneladas. La decisión, aprobada por unanimidad el jueves 5 de noviembre mediante la Resolución CFP Nro.15/2026, representa un incremento de apenas 1.000 toneladas respecto del año anterior, concentrado exclusivamente en el efectivo sureño de anchoíta.
La distribución comprende 225.000 toneladas de anchoíta (Engraulis anchoita), de las cuales 120.000 corresponden al stock ubicado al norte del paralelo 41° Sur y 105.000 al localizado al sur. Para la caballa (Scomber colias) se autorizaron 52.200 toneladas: 14.200 al norte del paralelo 39° Sur y 38.000 al sur de esa latitud. Los cuatro valores corresponden al período anual comprendido entre el 1° de enero y el 31 de diciembre de 2026.
El respaldo científico proviene de tres informes técnicos oficiales elaborados por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y una recomendación específica para la caballa norteña. La evaluación distingue poblaciones con indicadores biológicos favorables, posibilidades de aprovechamiento todavía superiores a la extracción comercial y limitaciones de información que obligan a conservar criterios precautorios.
Anchoíta: biomasa saludable y baja presión pesquera
El Informe Técnico Oficial N° 30/2026 examinó la evolución del efectivo norteño de anchoíta entre 1990 y 2025 mediante un modelo estadístico de capturas por edad, complementado con estimaciones de abundancia obtenidas en campañas de investigación. Sus resultados describen una población saludable, con oscilaciones interanuales moderadas de biomasa, y respaldan la continuidad del límite de 120.000 toneladas.
En el efectivo sureño, el Informe Técnico Oficial N° 32/2026 identificó niveles muy reducidos de mortalidad por pesca y una biomasa reproductiva superior tanto al Punto Biológico de Referencia Objetivo como al Límite. Esa condición permitió recomendar 105.000 toneladas para 2026, frente a las 104.000 autorizadas en 2025.
La diferencia resulta relevante por la función de la anchoíta dentro de la cadena alimentaria marina. Su abundancia sostiene poblaciones de peces depredadores y otras especies del ecosistema, por lo que las recomendaciones científicas incorporan criterios de conservación junto con las posibilidades de desarrollo de la pesquería.
Caballa: margen biológico en el sur y cautela en el norte
La evaluación de caballa presenta dos escenarios. Para el stock situado al sur del paralelo 39°, el Informe Técnico Oficial N° 31/2026 utilizó un modelo poblacional estructurado por edades, ajustado a información del período 1990-2025. Las proyecciones sobre diferentes niveles de extracción determinaron condiciones de subexplotación, fundamento de la recomendación de 38.000 toneladas.
En el norte, donde opera principalmente la flota de rada o ría con asiento en Mar del Plata, la situación requiere otro tratamiento. Las campañas científicas todavía carecen de estimaciones de abundancia suficientes para ajustar un modelo de dinámica poblacional. Mediante la Nota DNI N° 113/2026, el INIDEP recomendó conservar el límite precautorio de 14.200 toneladas.
El organismo también señaló que la evolución de esta pesquería se encuentra estrechamente vinculada con los requerimientos de la industria conservera. La demanda comercial influye directamente sobre los niveles de extracción y dificulta utilizar los desembarques como indicador de la abundancia disponible.
La distancia entre el recurso disponible y la pesca efectiva
Los registros oficiales permiten incorporar una dimensión productiva al alcance de la resolución. Durante 2025, Argentina desembarcó 7.192,1 toneladas de anchoíta y 8.133,3 toneladas de caballa, sumando los efectivos norteños y sureños de cada especie, según las estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Ambos resultados quedaron ampliamente por debajo de sus respectivas capturas máximas.
En caballa, además, la actividad de 2026 mostró un retroceso pronunciado. Un relevamiento publicado por PESCARE en octubre documentó 418,1 toneladas desembarcadas entre enero y septiembre, frente a 1.751,2 toneladas durante igual período de 2025. La disminución del 76,1% estuvo asociada principalmente con las dificultades para localizar concentraciones comerciales en El Rincón y las interrupciones operativas provocadas por las condiciones meteorológicas.
Estos antecedentes permiten diferenciar dos variables de la actividad pesquera: la cantidad que puede extraerse bajo criterios de conservación y el volumen que efectivamente llega a puerto. La primera depende de la evaluación y administración del recurso; la segunda incorpora las posibilidades de localización de los cardúmenes, el costo operativo de los buques y la demanda de las plantas procesadoras.
El CFP busca establecer los límites de 2027 con anticipación
La decisión adoptada en noviembre también abrió una previsión administrativa para el próximo ejercicio. Según consta en el Acta CFP Nro. 29/2026, el organismo acordó solicitar al INIDEP recomendaciones precautorias de captura para los cuatro stocks, con el propósito de disponer de valores aplicables desde el comienzo de 2027.
Ese requerimiento adquiere relevancia porque los límites correspondientes a 2026 fueron aprobados cuando el ejercicio anual ya se encontraba próximo a finalizar. El mecanismo previsto permitiría contar inicialmente con referencias precautorias y actualizar las cifras conforme avance la evaluación científica.
Por su parte, la Resolución CFP Nro.15/2026 mantiene expresamente la facultad del CFP de revisar, complementar o modificar las capturas autorizadas a partir de nuevas recomendaciones técnicas.
Los límites de 2026 quedaron definidos. Para el año 2027, la próxima instancia será la recepción de las recomendaciones del INIDEP y su tratamiento por el Consejo Federal Pesquero.






