A pocos días de la habilitación de la pesca de calamar al norte del paralelo 44°S, la operatoria en esa área no logró sostener el nivel de capturas esperado, con rendimientos bajos, buques que comienzan a retirarse de la zona y un escenario que obliga a reacomodar la estrategia de la flota. Asimismo, ya se detectaron buques extranjeros que operan aguas afuera de la milla 200, que iniciaron su adelantada partida hacia aguas afuera de Islas Galápagos, lo que claramente infiere el fin de la temporada 2026 en FAO41.
Los reportes que llegan desde los propios poteros coinciden en que el recurso no aparece en el norte con la intensidad prevista tras la apertura. “Hace tres días que hacemos solo pocas bandejas”, señalaron desde uno de los buques que continúa operando en la zona.
La situación llevó a que parte de la flota inicie el repliegue. Algunos buques ya pusieron proa hacia Mar del Plata, otros hacia Puerto Deseado, mientras que en varios casos se optó directamente por abandonar la zona tras varias jornadas con escasos resultados.
El cuadro operativo se explica principalmente por la falta de señales del calamar en los equipos de detección, lo que dificulta la localización de concentraciones de pesca.
“Es como que acá al norte no hubiera calamar o el que hay realmente es juvenil. No encontramos ni una marca en la sonda, aunque sea para probar”, describieron capitanes de poteros a la redacción de PESCARE. En este contexto, las capturas se mantienen en niveles bajos, muy por debajo de los registros que habían caracterizado el inicio de la temporada, lo que llevó a algunos armadores a evaluar una pausa en la actividad a la espera de una mejora en la disponibilidad del recurso, desembarcando a su personal hasta nuevo aviso.
El escenario actual en el norte se da en el marco de una campaña que, en términos generales, viene mostrando resultados muy positivos y donde se esperaba por proyección, un nuevo record de capturas; pero una cosa es la estadística matemática y otra muy distinta el recurso biológico, máxime cuando el límite del paralelo 44°Sur marcó una gran disparidad entre los distintos Stocks.
Según los datos de desembarques, al 15 de abril se acumulan 174.296,6 toneladas, con un fuerte desempeño durante los primeros meses del año (49.015,9 en enero, 72.439,5 en febrero y 48.156,5 en marzo).
De este modo, en poco más de tres meses, la flota ya alcanzó un volumen cercano al total de toda la temporada 2025, que había cerrado en 203.956 toneladas, el mejor registro en 17 años.
Esto permite afirmar que, más allá de las dificultades actuales en el norte, la temporada ha sido muy buena en términos de capturas y abundancia del recurso en su primera etapa.
La situación en el norte también fue abordada en la última reunión de la comisión de seguimiento del calamar, donde se expusieron algunas señales a tener en cuenta.
Si bien al sur del 44°S las capturas acumuladas superan ampliamente las del año pasado, en el norte el panorama es distinto, con menor disponibilidad del recurso.
En ese sentido, se planteó que lo capturado hasta el momento en esa zona podría representar el nivel alcanzado en esta etapa, mientras que la aparición de ejemplares juveniles motivó pedidos para revisar el esquema de manejo.
Desde el INIDEP, en la reunión de la Comision de Seguimiento de calamar celebrada ayer en el CFP, se informó que en los próximos días estarán disponibles los resultados de la campaña del BIP Víctor Angelescu, a partir de los cuales se emitirá una recomendación técnica decisiva que puede ser: parar por una ventana de tiempo o directamente el cierre de la temporada de pesca de calamar illx 2026. Aunque se supo que la primera opción, hoy tiene mas chances.
Más que un problema de volumen —en una temporada que ya dejó números muy por encima de lo habitual—, lo que hoy enfrenta la flota es un desafío de localización del recurso. La falta de respuesta en el norte obligó a mover fichas sobre la marcha y a reordenar la operatoria en plena campaña.
Con el grueso de las capturas ya realizado y sin señales claras en la zona recientemente habilitada, el foco vuelve a ponerse en la evolución del recurso en los próximos días y en las definiciones que puedan surgir a partir de los informes técnicos oficiales del INIDEP. Por ahora, la campaña sigue sumando toneladas, pero con una flota que navega más en exploración que en capturas.






