El diputado nacional Jorge Taiana presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley para crear el Registro Especial Temporal del Cabotaje Nacional (RETCAN), una iniciativa que apunta a recuperar capacidades de la Marina Mercante argentina mediante un régimen especial de carácter transitorio que combina incentivos fiscales, laborales y operativos para los armadores nacionales.
La propuesta establece que el RETCAN funcionará en el ámbito del Registro Nacional de Buques, bajo la órbita de la Prefectura Naval Argentina, y permitirá la inscripción de embarcaciones pertenecientes u operadas por armadores que ya cuenten con al menos un buque registrado y en actividad. El régimen tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027, con la posibilidad de una única prórroga de cuatro años, previa evaluación del sector.
Uno de los ejes centrales del proyecto consiste en otorgar a los buques inscriptos el tratamiento de bandera nacional para las actividades de cabotaje y navegación internacional. Además, dispone que las embarcaciones de bandera extranjera incorporadas al régimen deberán ser tripuladas exclusivamente por personal argentino y regirse por la legislación laboral y los convenios colectivos nacionales, bajo jurisdicción administrativa y judicial argentina.
La iniciativa también modifica el esquema de autorizaciones excepcionales para operar en el cabotaje. En los casos en que no existan buques argentinos disponibles para prestar un servicio, la autoridad competente podrá otorgar permisos precarios, aunque deberá priorizar en primer término a las embarcaciones inscriptas en el RETCAN y solo recurrir a buques extranjeros cuando persistan las circunstancias que justifiquen la excepción. Asimismo, prevé que los permisos superiores a treinta días sean informados previamente a sindicatos y cámaras empresarias, además de rendir cuentas periódicamente al Congreso.
Otro de los capítulos incorpora una serie de beneficios económicos para los armadores adheridos. Entre ellos, considera como exportación de servicios los fletes internacionales realizados por buques registrados en el RETCAN y establece un régimen tributario específico para el cabotaje, basado en un impuesto al tonelaje en reemplazo de otros tributos aplicables a esa actividad. El proyecto, sin embargo, mantiene la obligación de cumplir con los aportes y contribuciones al sistema de seguridad social de las tripulaciones, cuyo incumplimiento implicará la exclusión del régimen.
En los fundamentos, Taiana sostiene que el fortalecimiento de la Marina Mercante constituye una política estratégica vinculada al desarrollo económico y a la soberanía nacional. El texto advierte sobre la creciente dependencia de embarcaciones extranjeras para el transporte de cargas y servicios marítimos y fluviales, situación que, según señala, genera salida de divisas por el pago de fletes al exterior y reduce la capacidad logística del país.
El proyecto también cuestiona las políticas recientes en materia de transporte por agua y menciona expresamente el Decreto PEN Nro. 340/2025, posteriormente rechazado por ambas cámaras del Congreso, al considerar que promovía una mayor participación de buques extranjeros en el cabotaje en detrimento de la bandera nacional.
Como objetivo de fondo, la iniciativa plantea incrementar la cantidad de embarcaciones bajo control argentino, fortalecer la reserva del cabotaje nacional, reducir las asimetrías competitivas que enfrentan los armadores locales y promover el empleo registrado en el sector marítimo. Para sus autores, contar con una Marina Mercante fortalecida representa una herramienta estratégica para mejorar la competitividad del comercio exterior, consolidar la integración territorial y reforzar la autonomía logística del país.
La iniciativa comenzará ahora su recorrido parlamentario en la Cámara de Diputados, donde deberá ser analizada por las comisiones correspondientes antes de un eventual tratamiento en el recinto.
No resulta un dato menor que el proyecto haya sido presentado el 16 de julio, Día de los Intereses Argentinos en el Mar. La fecha, instaurada en homenaje al vicealmirante Segundo R. Storni, simboliza la importancia estratégica del mar para el desarrollo, el transporte, la producción y la soberanía del país, e imprime un fuerte contenido simbólico a una iniciativa que propone fortalecer la Marina Mercante y el cabotaje nacional






