Mientras el Consejo Federal Pesquero sesiona, Santa Cruz buscará instalar con fuerza su reclamo por la pérdida de actividad en sus puertos y el impacto del actual esquema operativo de la pesquería de langostino.
El planteo no es nuevo. La provincia ya ha llevado en otras oportunidades inquietudes similares al ámbito federal, en busca de alternativas que permitan revertir la caída de las descargas y sostener el entramado productivo local. Esta vez, sin embargo, el contexto de retracción en algunos puertos vuelve a poner el tema en primer plano.
En ese marco, el gobernador Claudio Vidal encabezó una reunión con referentes del sector, entre ellos representantes del Sindicato Unido de Estibadores Portuarios Patagónico (SUEPP), donde se analizó la situación actual y la necesidad de impulsar medidas concretas ante el ámbito federal.
Los datos del sistema portuario reflejan con claridad el deterioro de la actividad. Puerto Deseado pasó de registrar más de 52 mil toneladas descargadas en 2017 a apenas 5.882 toneladas en 2025, mientras que Caleta Paula evidencia una caída sostenida desde 2016, con una operatoria prácticamente inexistente de buques congeladores.
Desde el gobierno provincial remarcan que el problema no radica en la disponibilidad del recurso, que se mantiene en términos biológicos, sino en un esquema que concentra las descargas en otros puertos y limita el derrame económico en Santa Cruz.
En el sector, distintos actores vienen señalando la necesidad de revisar herramientas de ordenamiento que permitan equilibrar la operatoria, evitar concentraciones y sostener el empleo en los puertos más dependientes de la pesca.
Sin embargo, también reconocen los límites del esquema actual: en el caso de buques que operan sobre aguas nacionales, no resulta viable imponer la descarga en un puerto determinado cuando existen condicionantes logísticos —principalmente la distancia— que inciden directamente en la operatoria y los costos.
Con este escenario, la provincia llegará al Consejo Federal Pesquero con una serie de planteos orientados a revertir la situación. Entre ellos, se destaca el pedido de restablecer incentivos para exportar desde puertos patagónicos y corregir asimetrías logísticas que afectan la competitividad regional.
La reunión de esta semana genera expectativas en el sector, aunque por el momento el organismo no ha adoptado medidas concretas. No obstante, los planteos realizados en este ámbito vuelven a dejar en evidencia una preocupación creciente en torno a la evolución de la actividad y su impacto territorial.
En paralelo, Santa Cruz avanzará en la construcción de una posición común con sindicatos, empresas y organismos públicos, en un encuentro previsto en Río Gallegos, con el objetivo de fortalecer su postura antes de las definiciones que puedan surgir del ámbito federal.
Por su parte, la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, planteó que “no es razonable que, teniendo el recurso frente a nuestras costas, el impacto económico termine en otras provincias”, en referencia a la necesidad de revisar el esquema administrativo pesquero vigente.






