La llegada de una fuerte alteración meteorológica a la costa patagónica con desplazamiento hacia el noreste obligó a gran parte de la flota tangonera que opera sobre el langostino en aguas nacionales a interrumpir sus actividades y buscar abrigo en zonas más protegidas.
Durante las últimas horas, decenas de embarcaciones dejaron las subáreas habilitadas para la captura y pusieron proa hacia el Golfo Nuevo, una de las áreas elegidas para resguardarse del fenómeno meteorológico que afectará gran parte del litoral patagónico durante las próximas jornadas.
Por estas horas, cuando las condiciones para la pesca no son las mejores, se observan unos 40 buques tangoneros, en su mayoría congeladores, en rada de Puerto Madryn. Una cantidad menor permanece en Bahía Cracker, mientras otros tantos se ubican en sectores costeros de Península Valdés, al reparo de los vientos predominantes del sudoeste.

El movimiento de la flota pudo observarse a través del Sistema de Identificación Automática de Buques (AIS), donde quedó reflejado el desplazamiento masivo de barcos desde los caladeros hacia zonas de abrigo, en una decisión adoptada para preservar la seguridad de las tripulaciones y de las propias embarcaciones que fueron alertadas por las distintas emisoras costeras de la Prefectura Naval Argentina por via VHF.
La situación se produce en momentos en que la pesquería atraviesa una etapa de intensa actividad. Las capturas venían mostrando muy buenos rendimientos, particularmente en las subáreas 4 y 5. A ello se suma la reciente habilitación de la Subárea 8, al través del puerto Rawson, y de las subáreas 14, 15 y 16 en el sector del Golfo San Jorge, lo que amplió las alternativas operativas para la flota.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, la región se verá afectada por vientos del sector sur con velocidades sostenidas de entre 40 y 60 kilómetros por hora. Además, se prevén ráfagas que podrían alcanzar e incluso superar los 100 kilómetros por hora, generando un escenario complejo para la navegación y las maniobras de pesca.
Frente a este panorama, la mayoría de los buques optó por permanecer a resguardo hasta que las condiciones mejoren. De acuerdo con los pronósticos, el sistema comenzaría a perder intensidad entre la noche del viernes y las primeras horas del sábado, momento en que la flota podría evaluar el regreso a las zonas de captura para retomar la actividad.
Sin embargo, las condiciones meteorológicas obligaron a priorizar la seguridad por sobre la continuidad de las operaciones. En paralelo, la flota merlucera que trabaja al sudeste de Mar del Plata, a unas 160 millas náuticas de la costa, transmitió a esta redacción que la situación en esa zona se mantiene bajo control. Según informaron hace instantes, a las 04:00 horas, cerca de una decena de buques permanecen operando con normalidad, aunque con las precauciones propias del caso. El viento actual del sudoeste alcanza los 16 nudos y, para la jornada, no esperan registros superiores a los 20 o 21 nudos.
En la misma comunicación señalaron que hasta el jueves también habían trabajado algunos congeladores merluceros, aunque luego continuaron rumbo sur ante la presencia de tallas menores. “Quedamos unos 10 pesqueros. Hasta ahora escuchamos los pronósticos y la zona más afectada está mucho más al sur, en la tarde de hoy pasará a unas 80 millas al sudeste de donde estamos. La operatoria acá es normal, como te decía, con precaución en cubierta y extremando las medidas de seguridad para evitar golpes a los que los muchachos están acostumbrados. Es importante que informen esto, para al menos llevar tranquilidad a nuestras familias en tierra”, señaló el capitán de uno de los buques dedicados durante todo el año a la merluza, con descarga y asiento operativo en Mar del Plata.






