La temporada de langostino en aguas de jurisdicción nacional empieza a tomar forma operativa. Conforme lo establecido en el Acta CFP Nro. 13/2026, quedó abierta la inscripción para el sorteo de buques pesqueros interesados en participar de la prospección de Pleoticus muelleri dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza.
La comunicación formal fue elevada por Arturo Idoyaga Molina, Director Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, a Karina Solá Torino, coordinadora institucional del Consejo Federal Pesquero. El procedimiento se apoya en el plan técnico elaborado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), organismo encargado de aportar el sustento biológico-científico para la evaluación del recurso.
El inicio de la prospección fue fijado para el martes 26 de mayo de 2026. Los armadores interesados deberán formalizar su inscripción hasta mañana miércoles 20 de mayo a las 12:00 horas, a través del portal SIFIPA. Ese plazo ordena el universo de buques habilitados para participar del sorteo público que definirá la asignación de unidades por subárea.
La medida constituye un paso central para el ordenamiento de la operatoria nacional sobre langostino. Antes de habilitar una actividad pesquera de escala comercial dentro de una zona biológicamente sensible, la autoridad pesquera activa un mecanismo de evaluación previa destinado a relevar abundancia, distribución, composición de tallas y condiciones operativas del recurso.

La prospección se desarrollará inicialmente sobre las subáreas 4, 5, 15 y 16. El esquema contempla, además, una alternativa técnica para el caso de que las subáreas 15 y 16 presenten dificultades de relevamiento, en esa circunstancia, el trabajo se trasladará a las subáreas 13 y 14 (eventuales). Esa previsión incorpora flexibilidad operativa sin alterar el objetivo de fondo, obtener información suficiente y representativa para orientar las decisiones de manejo.
El esfuerzo mínimo requerido será de 16 buques congeladores, distribuidos a razón de cuatro unidades por subárea. También se prevé la incorporación de un buque fresquero por subárea, sujeto a la disponibilidad de observadores técnicos. La presencia de observadores resulta decisiva para asegurar la calidad de la información diaria, la trazabilidad de los datos y el control técnico de las operaciones durante el relevamiento.
La metodología definida establece una duración de cuatro días efectivos de pesca. El ingreso al área fue previsto para las 00:00 del día de inicio, con comienzo de operaciones a las 07:00. Esa precisión horaria permite ordenar la maniobra, sincronizar el despliegue de la flota y garantizar que las capturas relevadas respondan a una ventana común de trabajo.
Los buques seleccionados deberán cumplir condiciones técnicas específicas. La autoridad exigirá autonomía suficiente, correo electrónico operativo a bordo para el envío diario de información y acceso pleno de los observadores a los medios de comunicación disponibles. La prospección exige capacidad de pesca, cumplimiento documental, conectividad operativa y colaboración efectiva con el personal técnico embarcado.
El procedimiento abre una instancia clave para la administración de una de las especies de mayor valor económico de la pesca argentina. El langostino sostiene empleo embarcado, procesamiento en tierra, exportaciones, logística portuaria y actividad industrial en distintos enclaves del litoral marítimo. Por esa razón, cada decisión sobre su apertura, cierre, exploración o explotación requiere una lectura técnica precisa y una ejecución administrativa ordenada.
La inscripción, el sorteo y la asignación de subáreas componen la primera etapa de un proceso que luego quedará sujeto al resultado del relevamiento. La información obtenida en esos cuatro días será determinante para definir el estado del recurso y las condiciones bajo las cuales podrá avanzar la actividad en aguas nacionales.
En una pesquería de alto valor y fuerte impacto productivo, la prospección funciona como umbral técnico de la temporada. Allí se cruzan ciencia, administración, flota y mercado. También se define, con datos en tiempo real, el equilibrio más delicado de la política pesquera: aprovechar el recurso con eficiencia, sostener la actividad económica y preservar la base biológica que garantiza su continuidad.






