Nodosa Shipyard botó el Pesantar I, el nuevo arrastrero congelador construido en Galicia para la armadora argentina Pesantar, participada por dos gigantes de la pesca argentina, Newsan y Profand. La maniobra se realizó el miércoles 17 de junio pasado y fue seguida por el traslado del buque a una vía de varada de mayor capacidad, donde continuará el armamento, la instalación de equipos y la integración de sistemas hasta su entrega, prevista para la primavera europea de 2027.
El buque fue diseñado y construido íntegramente por el astillero gallego para operar sobre merluza negra y otras especies en aguas australes argentinas y adyacentes. Su configuración incorpora procesamiento a bordo, congelado industrial, eficiencia energética, recuperación de energía y aprovechamiento integral de capturas.
La botadura trasladó el proyecto desde la etapa estructural hacia una fase de mayor intensidad técnica. La nueva vía permite ejecutar trabajos de montaje, armamento, equipamiento industrial, sistemas de frío, maquinaria, electricidad, automatización y terminaciones navales con mayor capacidad operativa.
El Pesantar I reemplazará al BP Echizen Maru, unidad histórica de la armadora. La sustitución incorpora una plataforma de mayor tecnología para mareas prolongadas sobre recursos de alto valor comercial, con mayores exigencias de autonomía, seguridad, estabilidad de producto, trazabilidad y eficiencia operativa.
El proyecto se inscribe en la línea de diseño desarrollada por Nodosa sobre el arquetipo CN-308, familia técnica en la que aparecen unidades como el Prion y el Argos Berbés, construidas también por el astillero gallego para operar en el Atlántico Sur. En grandes rasgos, comparte la escala naval de esos grandes arrastreros congeladores: 85 metros de eslora, 14 metros de manga, arqueo cercano a 2.500 GT, proa invertida, alta capacidad de procesamiento a bordo, sistemas de frío industrial y una arquitectura orientada a eficiencia energética, seguridad de tripulación y calidad de producto.
Ambas unidades operan en el Atlántico Sur bajo licencias emitidas por la administración británica de ocupación de las Islas Malvinas. Ese antecedente incorpora una lectura estratégica al Pesantar I, una arquitectura naval ya probada en mares duros de la región será aplicada ahora a una plataforma destinada a una armadora argentina, con operación prevista sobre merluza negra y otras especies en aguas argentinas y adyacentes.
El antecedente del Prion muestra una planta propulsora de aproximadamente 7.000 HP a 750 rpm, recuperación de energía a partir del calor residual, factoría con procesos automatizados, congelación con amoníaco Bio circuito cerrado y grúas de cubierta Guerra. El congelador arrastrero Pesantar I incorpora motor Wärtsilä 8L32 de 6.220 HP a 750 rpm, velocidad de servicio de 15,5 nudos, equipos de cubierta Naust Marine, electrónica Furuno y Simrad, parque de pesca Josmar, bodega refrigerada de 2.442 m³ y capacidad de congelado de 80 toneladas cada 24 horas.
El prototipo CN-308 del Pesantar I es, según Nodosa, uno de los arrastreros congeladores de mayor complejidad técnica que el astillero ha construido para un armador internacional. Incorpora maquinaria de alta eficiencia energética, sistemas de recuperación de energía, una planta de elaboración de harina de pescado y un sistema moderno de congelado. La capacidad de producción informada alcanza hasta 80 toneladas diarias, con procesamiento a bordo y aprovechamiento de subproductos durante la propia marea.
La planta de harina a bordo permite transformar remanentes del proceso en harina y aceite de pescado, dos subproductos con valor comercial propio dentro de la industria de alimentos balanceados. Su incorporación mejora el rendimiento económico de cada marea, eleva el aprovechamiento integral del recurso y reduce pérdidas industriales. La harina de pescado, por su alto contenido de proteína bruta, mantiene demanda en el mercado internacional como insumo para nutrición animal, especialmente en alimentos para animales de granja y en formulaciones destinadas a la acuicultura, donde la calidad proteica y la estabilidad del suministro resultan determinantes.
La eficiencia energética ocupa un lugar central en el diseño. Menor consumo de combustible reduce costos directos de operación y baja la huella de carbono por tonelada producida. En una unidad destinada a especies de alto valor, ese diferencial incide sobre margen exportador, competitividad y cumplimiento de estándares ambientales exigidos por mercados internacionales.
El sistema de congelado apunta a preservar calidad comercial desde el origen. En productos pesqueros de alto precio, la velocidad de proceso, la estabilidad térmica y la regularidad de presentación inciden sobre precio final, aceptación de mercado y capacidad de sostener contratos con compradores externos.
Para Pesantar, la inversión representa una renovación de flota asociada a mayor capacidad industrial embarcada. Para Nodosa Shipyard, el avance consolida una construcción pesquera de alta complejidad destinada a un armador internacional y refuerza su posicionamiento en buques congeladores de última generación.
La incorporación del Pesantar I deja una señal concreta para la flota argentina que opera recursos de alto valor. La competitividad pesquera combina cada vez más captura, eficiencia energética, procesamiento, congelado, trazabilidad, aprovechamiento integral y preservación de la calidad desde el ingreso del pescado a bordo. El nuevo arrastrero reúne esos componentes en una unidad diseñada para producir más, consumir menos, sostener calidad exportable y mejorar condiciones de trabajo durante mareas prolongadas.
La construcción continuará sobre una vía de mayor capacidad, con foco en el montaje final de equipos y sistemas. El calendario mantiene como horizonte de entrega la primavera europea de 2027, cuando Pesantar incorporará una plataforma orientada a modernizar su operación sobre merluza negra y otras especies en aguas argentinas y adyacentes.




