Pesca Nación prevé disponer el cierre de la temporada de pesca dirigida al langostino en todas las aguas de jurisdicción nacional para el próximo 13 de septiembre, según adelantó una alta fuente del área a la redacción de PESCARE. La medida permanece pendiente de formalización y podría anticiparse en función de los resultados del seguimiento científico de la flota.
El alcance comprendería tanto las subáreas 4 y 5 como los sectores donde todavía se desarrolla actividad por fuera de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM). Según la información recibida, una vez concluida la temporada, el langostino quedaría limitado a su captura incidental durante la pesca dirigida a otras especies, dentro de los límites y condiciones aplicables.
La continuidad de las operaciones hasta la fecha prevista dependerá de la evaluación que el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) realice sobre los informes de los observadores embarcados. Una captura incidental superior al parámetro admitido o condiciones de talla y calidad del langostino incompatibles con el aprovechamiento comercial podrían determinar una interrupción anterior a la fecha prevista de cierre.
El 20% utilizado para evaluar la captura incidental de merluza en la pesquería de langostino corresponde a la relación entre ambas especies. Ese indicador ya motivó restricciones en otros sectores del caladero durante los últimos días.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) dejó establecido el procedimiento para avanzar sobre las áreas restantes. En el Acta CFP Nro. 24/2026, página 11 dentro del apartado 2.1. en el punto 3 con decisión adoptada por unanimidad, el ente colegiado instruyó a la Autoridad de Aplicación para que, según la actividad de la flota y la información del INIDEP, proceda al cierre o a la suspensión del despacho a la pesca dirigida al langostino en las subáreas 4 y 5 y en aguas de jurisdicción nacional.
Los indicadores que preceden al cierre
La reducción de los espacios habilitados estuvo acompañada por un aumento de la captura incidental. La relación merluza/langostino alcanzó 0,25 en la Subárea 7 y 0,35 en la 15, cuyos cierres comenzaron a regir el 31 de agosto. Posteriormente, el indicador llegó a 0,36 en la Subárea 16. En la 8 registró 0,66 el 1 de septiembre y 0,34 al día siguiente; su cierre se dispuso desde el 4 de septiembre.
El INIDEP también describió rendimientos alternados entre medios y bajos, con concentraciones de langostino puntuales y de menor extensión. Fuera del área de veda, la proporción de hembras maduras e impregnadas alcanzó el 76% el 30 de agosto, circunstancia que llevó a recomendar un seguimiento estrecho de los indicadores reproductivos.
Los desembarques de langostino
Los desembarques de langostino alcanzaron 170.481,79 toneladas entre enero y el 1 de septiembre de 2026, según los datos de la Dirección de Planificación Pesquera (DPP), dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP). De ese volumen, 113.941,67 toneladas correspondieron al período comprendido entre junio y la fecha de corte.

Julio concentró el mayor volumen mensual, con 45.561,06 toneladas, un 16,9% más que junio. En agosto, las descargas bajaron a 28.944,75 toneladas, una caída del 36,5%, equivalente a 16.616,31 toneladas menos. El registro reúne los desembarques totales de la especie en el país.
La comparación con 2025 requiere completar las descargas hasta el cierre de la temporada 2026 y contar con el desglose del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) sobre las capturas realizadas dentro de la ZVPJM. El balance del año pasado, recogido por el Consejo Federal Pesquero (CFP), contabilizó 88.850 toneladas en aguas nacionales, incluyendo el conjunto de esa jurisdicción. Por su parte, las 113.941,67 toneladas registradas entre junio y el 1 de septiembre de 2026 corresponden a desembarques de todas las jurisdicciones.
Los registros disponibles muestran un volumen mayor en el período considerado de 2026, aunque su diferente cobertura territorial impide atribuir esa diferencia a la pesca dentro de la ZVPJM. La evaluación definitiva dependerá de comparar las capturas de ambos años en esa misma zona.
El cierre previsto para el 13 de septiembre pondría fin a la pesca dirigida al langostino en aguas nacionales, incluidas las últimas subáreas habilitadas (4 y 5) y los sectores exteriores a la ZVPJM. Mientras se espera la formalización de la medida, la dispersión del recurso ya motiva decisiones de regreso a puerto. Una fuente consultada esta mañana describió la situación: “Ya no queda nada, apenas algunas chofas muy dispersas que no justifican económicamente nuestra presencia en las subáreas 4 y 5”. Según adelantó, por decisión del armador, el buque -como otros del mismo grupo empresario-, regresarán mañana a Mar del Plata y dará por concluida su temporada de langostino 2026 en aguas nacionales antes del cierre oficial, como más de la mayoría de fresqueros lo han hecho en los últimos 15 días.
Los próximos informes del INIDEP definirán si la flota puede completar las últimas mareas hasta el 13 de septiembre. La previsión transmitida a esta redacción contempla el fin de la pesca objetivo de langostino en toda la jurisdicción nacional, incluidos los sectores exteriores a la ZVPJM.






