La Comisión Europea presentó el 20 de octubre, en Estrasburgo, —Capital de la Unión Europea—, la Visión 2040 para la Pesca y la Acuicultura, un programa que propone revisar la capacidad efectiva de captura de los buques, modernizar las flotas y mejorar las condiciones económicas de la actividad. La iniciativa parte de una evaluación de la Política Pesquera Común que reconoce avances en la reducción de la presión pesquera, aunque estos resultados todavía no se tradujeron en una recuperación sostenida de todas las poblaciones explotadas ni en la rentabilidad esperada para las empresas.
El diagnóstico identifica problemas que condicionan la continuidad de la actividad: el envejecimiento de las embarcaciones, las dificultades para incorporar trabajadores jóvenes, los elevados costos energéticos y una capacidad de inversión limitada. A ello se suman los desplazamientos de especies asociados con el cambio climático, que obligan a adaptar la administración de las pesquerías a nuevas condiciones biológicas.
La comunicación oficial COM(2026) 701 establece las prioridades comunitarias hasta 2040, con las primeras iniciativas previstas para 2027.
La capacidad efectiva de captura, bajo revisión
Actualmente, la capacidad de las flotas europeas se administra principalmente mediante dos parámetros: el arqueo bruto (GT) y la potencia propulsora (kW). Sin embargo, embarcaciones de características similares pueden alcanzar rendimientos extractivos diferentes según sus equipos de localización, electrónica, artes de pesca y tecnología disponible.
La Comisión anunció que en 2027 comenzará a evaluar indicadores complementarios para medir con mayor precisión la capacidad real de captura, atendiendo a las características operativas de cada pesquería.
El análisis también comprenderá las necesidades de seguridad, habitabilidad y eficiencia energética, especialmente cuando la modernización requiere modificaciones estructurales en las embarcaciones.
La revisión mantendrá como referencia el equilibrio entre la capacidad de flota y las posibilidades de pesca disponibles. Por el momento, se trata de una evaluación técnica que deberá preceder a cualquier modificación de los parámetros vigentes.
Bruselas también propone mejorar la transparencia en la asignación de cuotas, facilitar la redistribución de posibilidades de pesca sin utilizar y avanzar hacia totales admisibles de captura (TAC) plurianuales, respaldados por evaluaciones científicas.
El documento reconoce además que la obligación de desembarque tuvo resultados inferiores a los previstos, particularmente en su aplicación práctica. La Comisión plantea revisar su funcionamiento y fortalecer la selectividad de las artes para reducir los descartes y las capturas incidentales.
Rentabilidad, combustible y renovación naval
Los resultados económicos constituyen otro de los fundamentos de la estrategia. Según las estadísticas utilizadas por la Comisión, la rentabilidad sobre la inversión del sector pesquero europeo fue del 4,6% en 2023, mientras que la acuicultura registró un 5,1% en 2022.
Las crisis energéticas de 2022 y 2026 pusieron de manifiesto la dependencia de buena parte de la flota respecto de los combustibles derivados del petróleo y su exposición a las variaciones internacionales de precios.
La hoja de ruta energética propone comenzar con medidas de eficiencia, investigación y desarrollo tecnológico, para avanzar posteriormente hacia una utilización más amplia de combustibles alternativos y sistemas de propulsión de menores emisiones.
El programa contempla inversiones en embarcaciones, infraestructura portuaria, abastecimiento energético y equipamiento industrial, junto con mejoras en las condiciones de trabajo a bordo.
La Comisión propuso reservar un mínimo de 2.000 millones de euros para funciones centrales de la Política Pesquera Común, asignación todavía sujeta a las negociaciones presupuestarias.
Antes de finalizar 2027 también estudiará la posibilidad de utilizar los derechos de pesca como garantías para acceder al crédito, respetando las competencias de los Estados miembros.
Acuicultura y renovación generacional
La producción acuícola comunitaria permanece estancada. La Comisión identifica dificultades administrativas para autorizar establecimientos, limitaciones en la disponibilidad de espacios adecuados y necesidades de inversión que condicionan su crecimiento.
Antes de finalizar 2027 presentará una propuesta para simplificar el marco regulatorio, facilitar nuevos emprendimientos y permitir ampliaciones de capacidad bajo las exigencias ambientales vigentes.
El programa también aborda el envejecimiento de las tripulaciones y las dificultades para incorporar jóvenes. Para 2027 está prevista una estrategia de renovación generacional que contempla formación profesional, capacitación tecnológica y posibles mecanismos de apoyo para acceder a una primera embarcación o establecimiento acuícola.
Durante 2028, Bruselas prevé presentar una propuesta para incorporar a la legislación comunitaria el Convenio internacional sobre normas de formación, titulación y guardia del personal de buques pesqueros (STCW-F).
Investigación científica y nuevas tecnologías de control
La Comisión propone fortalecer la investigación aplicada a las pesquerías y ampliar el empleo de tecnologías para mejorar el conocimiento de los recursos.
Entre las herramientas previstas figuran los sistemas de seguimiento en tiempo real, la observación satelital, el análisis de ADN ambiental y la inteligencia artificial aplicada a la identificación de áreas de pesca y al seguimiento de las poblaciones.
La estrategia plantea una mayor coordinación entre científicos, administraciones pesqueras y empresas, con el propósito de incorporar los resultados de las investigaciones a las decisiones de manejo y a las operaciones de las flotas.
También contempla mejorar los registros electrónicos de captura y el intercambio de información para facilitar las tareas de fiscalización.
Abastecimiento y trazabilidad pesquera
La Unión Europea importa más del 60% de los alimentos acuáticos que consume. En 2023, su producción pesquera y acuícola cubrió el 38% de la demanda comunitaria.
Cinco grupos —atún, salmón, bacalao, abadejo de Alaska y camarón— representaron el 42% del consumo, con una autosuficiencia europea de apenas el 12%.
La estrategia propone ampliar la producción acuícola, promover especies menos aprovechadas y mejorar el rendimiento comercial de las capturas.
En materia de comercialización, establece 2029 como objetivo para aplicar trazabilidad digital a toda la cadena de productos pesqueros y acuícolas, incluidos los elaborados y los importados.
El programa también contempla fortalecer la cooperación internacional contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, mejorar la identificación de los propietarios de embarcaciones y combatir la sobrecapacidad pesquera mundial.
Europêche reclama una reforma de la Política Pesquera Común
La presentación de Estrasburgo recibió cuestionamientos de las organizaciones empresarias pesqueras. Armadores de Galicia hicieron sentir la «miopía» con que desde altos estrados administran y regulan la política pesquera.
El 22 de octubre, Europêche, entidad representativa de empresas pesqueras europeas, manifestó su decepción por la ausencia de una propuesta concreta de reforma de la Política Pesquera Común (PPC), cuya última reforma integral corresponde a 2013.
Durante una reunión con el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, la organización reclamó incorporar esa revisión al programa de trabajo de 2027.
Entre los problemas señalados figuran las dificultades de aplicación de la obligación de desembarque, las restricciones que condicionan la renovación de embarcaciones y los obstáculos financieros y tecnológicos para incorporar sistemas energéticos alternativos.
Europêche reconoció la disposición de la Comisión a trabajar en medidas prácticas durante 2027 y 2028, aunque insistió en que esas iniciativas deben acompañarse con modificaciones legislativas.
La Comisión comenzará en 2027 a evaluar nuevos criterios de capacidad pesquera, mientras Europêche reclama que el próximo año se inicie una reforma de la Política Pesquera Común. El programa europeo establece objetivos hasta 2040; la revisión legislativa solicitada por las empresas permanece pendiente.






