El presidente del Grupo Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, ratificó que la empresa no pondrá en actividad sus buques hasta alcanzar un acuerdo con el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA) sobre el mecanismo de liquidación del SAC de los maquinistas. La decisión profundiza una controversia salarial de larga data que ahora podría repercutir sobre el desarrollo de la próxima temporada de langostino en Chubut.
Días atrás presentamos un informe respecto a las dificultades entre otro segmento, como el acuerdo alcanzado entre SOMU-CAFACh para la temporada 2026-2027 que comenzó a regir a partir del 1 de octubre pasado. Las liquidaciones sobre sueldos y principalmente aguinaldo no están del todo claras. Las empresas buscan extender la modalidad que tienen el segmento de buques congeladores, pero la realidad es que la modalidad histórica de liquidación a la parte de la flota costera encunetra algunas incongruencias.
Las declaraciones del empresario surgieron en respuesta al secretario gremial de SICONARA, Jorge Maldonado, quien recientemente se refirió a las diferencias que mantienen ambas partes por el cálculo de los aguinaldos y los reclamos judiciales derivados de esas liquidaciones.
El conflicto no es reciente. Según explicó Maldonado, las diferencias con Conarpesa se remontan a más de 15 años, período durante el cual se sucedieron negociaciones y demandas judiciales que, de acuerdo con el sindicato, tuvieron resoluciones favorables para los trabajadores.
La discusión gira en torno al criterio utilizado para determinar el aguinaldo de los maquinistas embarcados. Conarpesa sostiene que debe calcularse considerando los días efectivamente trabajados, mientras que SICONARA defiende las condiciones de liquidación que considera aplicables a la actividad y que dieron origen a los reclamos judiciales.
Álvarez Castellano explicó que la posición empresarial ya había sido comunicada durante una reunión celebrada en Vigo, España, con representantes del sindicato y en presencia de testigos. Allí, según relató, dejó expresamente establecido que “no moveríamos los barcos mientras no se definiera el método de liquidación de los aguinaldos”.
El empresario manifestó que existe disposición para resolver los litigios pendientes y alcanzar un entendimiento, aunque descartó reanudar las operaciones sin definir previamente las condiciones salariales.
“Manifestamos nuestra disposición a resolver el tema de los juicios y establecer un acuerdo que deje contentos a todos, pero no podemos salir en las condiciones actuales para someternos a nuevas demandas que hagan tambalear a la empresa”, expresó.
En relación con el sistema de liquidación, sostuvo que “nosotros queremos pagar por los días trabajados, que es lo que corresponde por ley, y no como lo estipulan los usos y costumbres del sindicato”. Se trata de la interpretación sostenida por la empresa, en un conflicto cuyos alcances legales también forman parte de la controversia judicial.
Álvarez Castellano cuestionó además las consecuencias económicas de las demandas laborales contra las empresas del grupo. Como ejemplo, mencionó un reclamo que, según afirmó, inicialmente ascendía a 13 millones de pesos y terminó con una sentencia de 300 millones.
Otro punto de desacuerdo es el momento en que debería resolverse la controversia. Según el titular de Conarpesa, SICONARA propone iniciar la actividad pesquera y continuar las negociaciones durante la temporada, mientras que la empresa considera indispensable alcanzar un acuerdo antes de la salida de los buques.
“Nosotros queremos arreglar el tema de la liquidación del aguinaldo antes de salir a pescar porque no voy a abrir la puerta a que nos sigan cayendo juicios por todos lados”, afirmó.
La posición empresarial introduce un elemento de preocupación en el escenario pesquero de Chubut, donde recientemente SOMU, SICONARA y STIA solicitaron una audiencia urgente al gobernador Ignacio Torres para abordar distintos conflictos laborales con empresas del grupo. En aquella presentación, las organizaciones advirtieron sobre el riesgo que las diferencias existentes podrían representar para el normal inicio de la temporada provincial.
En el caso particular de los maquinistas, la controversia no responde a una medida de fuerza anunciada por SICONARA, sino a la decisión de Conarpesa de supeditar la actividad de sus embarcaciones a la resolución del desacuerdo salarial y judicial.
Álvarez Castellano descartó la posibilidad de una salida provisoria y reiteró que la empresa mantendrá su postura hasta alcanzar un entendimiento con los trabajadores representados por el sindicato.
“No se sale a trabajar hasta que los afiliados del SICONARA y la empresa no solucionemos este asunto”, concluyó. La diferencia es más abultada en cifras a percibir que en distancia entre las partes.






