De cara a la próxima temporada, Conarpesa proyecta una reorganización de su estructura de procesamiento con el objetivo de prácticamente duplicar el volumen diario que venía manejando. El esquema contempla dos turnos en las plantas de Conarpesa y Agropez, incorporación de trabajadores y un sistema de incentivos asociado a la producción.
Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa, explicó que las dos principales plantas trabajarían con turnos de entre diez y once horas, separados por un intervalo de aproximadamente dos horas para permitir el recambio de personal y la preparación de las instalaciones.
“La idea es que las dos plantas grandes, Conarpesa y Agropez, trabajen con dos turnos de 10, 11 horas con 2 horas en medio, para que se acomode entre otro turno, o sea, para que tampoco la gente se fuerce tanto”, señaló.
Uno de los cambios previstos para la temporada estará en el esquema de remuneración. La propuesta de la compañía es conservar el pago por cajón como base para los trabajadores de cada turno e incorporar un adicional vinculado con los kilos de langostino entero obtenidos durante el procesamiento.
“Vamos a hacer también una oferta de seguir trabajando por cajón, con un precio por el cajón, pero incentivándoles en la producción, o sea, una fórmula mixta”, explicó Álvarez Castellano.
Según detalló, la base por cajón sería común para toda la dotación, mientras que los trabajadores encargados de la clasificación tendrían un adicional relacionado con el volumen de producto entero.
“Calculamos que sería una tercera parte del total de la dotación de la planta de ese turno que serían los que clasifican mesas y esos van a tener un plus por kilo de producción que salga de entero”, precisó.
El valor de ese adicional todavía no está definido y permanece bajo evaluación. La intención de la empresa es que el mecanismo funcione tanto como incentivo productivo como reconocimiento a las tareas que requieren mayor experiencia y especialización.
La reorganización apunta a elevar de manera significativa la capacidad diaria de procesamiento. Las estimaciones de la empresa contemplan unos 8.000 cajones por día tanto en Conarpesa como en Agropez, mientras que la nueva planta de Olimar tendría una capacidad inicial cercana a los 3.500 cajones con un turno.
“Nosotros veníamos haciendo 10 u 11 mil, ahora queremos llegar a 20.000 y de esta forma, además ampliamos las plantillas”, sostuvo Álvarez Castellano.
La proyección comprende el conjunto de establecimientos propios y aquellos que opera la compañía bajo alquiler. “Nuestra propuesta o nuestra intención es en la temporada hacer alrededor de 20.000 cajones diarios entre las plantas, todas las nuestras y las que alquilamos. Hacer unos 20.000 cajones diarios, que es todo un reto”, afirmó.
De concretarse esa planificación, la empresa prácticamente duplicaría el volumen diario respecto de los niveles que registraba anteriormente.
El aumento de la capacidad estará acompañado por una mayor cantidad de trabajadores. La planificación prevé alrededor de 500 personas en cada una de las plantas de Conarpesa y Agropez, distribuidas entre ambos turnos.
En Olimar, en tanto, la previsión es trabajar inicialmente con una dotación cercana a las 200 personas para sostener una producción estimada en 3.500 cajones diarios durante un turno.
La incorporación de personal aparece así como uno de los componentes centrales del esquema, junto con la extensión de la capacidad operativa y los incentivos destinados a incrementar el rendimiento del procesamiento.
En paralelo con la preparación de las plantas, la compañía avanza en la definición de los acuerdos laborales vinculados con la próxima temporada. Tras las firmas alcanzadas con SUPA y SICONARA, las conversaciones con el SOMU se encuentran en una instancia avanzada con vistas a completar el esquema antes del comienzo de las operaciones.






