Las 6.500 toneladas de residuos pesqueros que Explotación Pesquera de la Patagonia S.A. (PESPASA) envía cada año al enterramiento sanitario municipal son el punto de partida de un nuevo proyecto industrial en Puerto Deseado. Grupo Veraz anunció una planta para transformar esos materiales en productos comercializables y abrir una alternativa de aprovechamiento para otras empresas de la localidad.
La inversión prevista es de USD 5,5 millones y su puesta en marcha demandaría alrededor de 70 trabajadores directos. El establecimiento se instalará en el predio de PESPASA, en el Barrio Industrial, con capacidad para procesar hasta 100 toneladas diarias.
El alcance del proyecto excede los residuos de la propia compañía. La planta podría recibir aproximadamente 9.000 toneladas anuales provenientes de otras pesqueras. Sumadas a las 6.500 toneladas de PESPASA, representan una base potencial de abastecimiento de 15.500 toneladas por año.
Esa posibilidad tiene una consecuencia concreta para la actividad local: disponer de un establecimiento cercano donde recuperar el valor de los materiales que quedan después del procesamiento. Según informó el Gobierno de Santa Cruz, trasladarlos a instalaciones ubicadas a más de 800 kilómetros resulta económicamente inviable por los costos logísticos y el deterioro de la materia prima.
De los residuos a nuevos productos
La instalación utilizará cabezas, colas, espinazos y vísceras de merluza, además de cabezas y cáscaras de langostino. Con esa materia prima se proyecta elaborar harina de pescado premium, aceite de pescado de alta pureza y concentrado hidrolizado, de acuerdo con las características difundidas en el anuncio.
El concentrado hidrolizado tiene aplicaciones en alimentos para mascotas y como bioestimulante agrícola. Estas salidas comerciales vinculan los subproductos de la pesca con otras actividades productivas. El esquema contempla exportaciones y abastecimiento a industrias nacionales relacionadas con la nutrición animal y la agricultura.
Los 70 puestos directos previstos se concentrarían principalmente en tareas técnicas y productivas. A esa dotación se agregaría la demanda de transporte, mantenimiento electromecánico y servicios portuarios asociada al funcionamiento de la planta.
El proyecto también incorpora condensación de vahos y biofiltración para mitigar olores, junto con recuperación de agua para su reutilización. Los sistemas anunciados apuntan a reducir los efluentes líquidos y el impacto ambiental del proceso. El aprovechamiento industrial permitiría, además, disminuir el volumen de residuos enviado a disposición final municipal.
La propuesta fue presentada en la Casa de Santa Cruz, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ante el gobernador Claudio Vidal y la ministra de Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci. Por la empresa participó Pablo Otegui, directivo de Pesquera Veraz y PESPASA.
Según la comunicación provincial, la inversión se encuadra en la Ley Provincial N.º 4011, correspondiente al Sistema Provincial de Promoción y Desarrollo Industrial, que incluye a la pesca entre los sectores prioritarios. El Gobierno provincial indicó que acompañará las gestiones y habilitaciones ante los organismos competentes para avanzar con la ejecución.
Para las pesqueras que aporten materia prima, la nueva instalación abriría una vía de aprovechamiento dentro de Puerto Deseado. Los restos de merluza y langostino tendrían así un destino productivo en la misma localidad donde se procesan las capturas, con una nueva dotación industrial y ventas a mercados distintos de los del pescado y el marisco para consumo humano.






