La iniciativa fue instituida mediante la Ley Provincial N° 3785, sancionada en 2022, que estableció este período como un espacio de homenaje a quienes salieron al mar en busca de su sustento y nunca regresaron a sus hogares. La norma también promueve acciones de difusión, educación y concientización destinadas a preservar su memoria y reconocer el aporte de quienes desarrollan su actividad en una de las profesiones más exigentes y riesgosas del país.
La actividad pesquera y marítima forma parte de la identidad de numerosas localidades patagónicas. Detrás de cada marea, cada campaña y cada descarga portuaria hay miles de trabajadores que enfrentan diariamente condiciones climáticas adversas, largas jornadas de navegación y los riesgos propios de la actividad en el mar.
La conmemoración adquiere una dimensión especial en un sector que ha atravesado tragedias que dejaron una profunda huella en las comunidades costeras. En los últimos años, naufragios como los del buque pesquero Rigel, ocurrido en 2018 frente a las costas de Chubut, o del Repunte, hundido en 2017, volvieron a poner de manifiesto el impacto humano que tienen estos episodios para las familias de los tripulantes y para toda la actividad pesquera.
Sin embargo, el espíritu de la ley santacruceña trasciende casos particulares. Su objetivo es recordar a todos los trabajadores desaparecidos en el Mar Argentino, independientemente de la época, la embarcación o las circunstancias en las que ocurrió el hecho, reconociendo el valor de quienes hicieron del mar su lugar de trabajo.
Por eso, la Semana de la Memoria también invita a reafirmar la importancia de la seguridad en la navegación, la capacitación permanente y las condiciones de trabajo de quienes desarrollan su actividad en el mar.
En cada marea de pesca, hay hombres y mujeres que enfrentan diariamente los desafíos del océano para sostener una actividad esencial para el país. Y porque la memoria de quienes no regresaron continúa formando parte de la historia marítima pesquera argentina.






