Por causas que serán materia de investigación, a última hora de ayer se activó el procedimiento de hombre al agua a bordo del buque pesquero Luca Mario, propiedad del Grupo Solimeno. Al momento de esta información, el tripulante permanecía desaparecido.
El hecho ocurrió en una zona ubicada en torno a la posición 47°09’S 62°02’W, a una distancia aproximada de 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado. La emergencia derivó en la activación inmediata de un operativo SAR bajo intervención de la Prefectura Naval Argentina.
Según pudo saber PESCARE en la noche de ayer y el transcurso de la madrugada, apenas se verificó la caída al mar, el primer oficial de puente y el capitán del buque, con años de experiencia, dedicación e idoneidad en conocimiento con la unidad pesquera, dieron aviso a los centros de gestión costera con jurisdicción operativa en el área, vinculados a Comodoro Rivadavia (L3A) y Puerto Deseado. A partir de esa comunicación se inició el protocolo de búsqueda y rescate.
Las causas del incidente serán reconstruidas a partir de la declaración del personal embarcado y, en particular, del capitán del buque congelador arrastrero. Esa instancia deberá precisar el sector donde se produjo la caída, la maniobra que se desarrollaba a bordo y las condiciones operativas existentes al momento del evento. No obstante, el BP Luca Mario había zarpado del puerto de Mar del Plata el día 12 de junio pasado a las 14:00 horas, se encuentra con bodegas completas y finalizando la carga en el entre puente, con lo cual tenía previsto un regreso al puerto local para el fin de semana.
La información fue emitida inicialmente por VHF a los buques que operaban en la zona. Luego, Prefectura transmitió la alerta por la misma vía y afectó a embarcaciones cercanas al área de búsqueda. Entre los buques que por estas horas muestran derroteros compatibles con transectas de rastrillaje se encuentran el propio Luca Mario, Ponte de Rande, API V, Anabella M y Beagle I.
Al momento de caer al mar, el tripulante vestía overol, campera de agua y abrigo, casco de seguridad y chaleco reglamentario, de acuerdo con la información disponible. Ese dato forma parte de los elementos operativos considerados dentro del procedimiento de búsqueda.
El cuadro meteorológico agrega severidad al operativo. Ayer, en la zona del incidente, se registraban vientos de 30 a 35 nudos, olas cercanas a los 3 metros y temperaturas bajo cero. Para la mañana de hoy se esperaba una disminución en la intensidad del viento (25 nudos), aunque las condiciones seguían siendo exigentes para la búsqueda.

Desde temprano, cuando las condiciones de aeronavegación lo permitieron dentro de márgenes operativos ajustados, Prefectura incorporó medios de superficie y aéreos al rastrillaje, con helicóptero y avión de búsqueda y reconocimiento.
La temperatura ambiente rondaba los 4°C, mientras que la temperatura del mar se ubicaba cerca de los 7°C, con mar de fuerza 7. En ese contexto, el paso de las horas reduce los márgenes de respuesta y vuelve determinante la coordinación entre los medios de superficie y las unidades aéreas.
Aunque este medio cuenta con datos filiatorios del joven tripulante que permanece desaparecido en las frías aguas del Atlántico Sur, se resolvió preservar su identidad hasta tanto exista una comunicación oficial. La decisión responde al respeto debido a su familia, a la comunidad pesquera, a la Autoridad Marítima y al juzgado interviniente, que lleva adelante las actuaciones correspondientes que aún no dio un parte oficial al respecto.
El operativo continúa en desarrollo. La prioridad permanece concentrada en la localización del tripulante desaparecido y en la continuidad del rastrillaje dentro del área definida por la Autoridad Marítima.






