La planta de Conarpesa en Rawson comenzó finalmente a operar esta semana, luego del ingreso de los primeros desembarques de langostino que permitieron disponer de la materia prima necesaria para iniciar el procesamiento.
La puesta en marcha da continuidad al proceso de reactivación anunciado por la compañía, aunque el comienzo efectivo de la actividad se produjo más tarde de lo previsto. Las condiciones climáticas adversas habían impedido durante varios días la salida de los buques a la pesca, demorando la llegada de capturas a puerto y, en consecuencia, el inicio de las tareas en planta.
Superado ese escenario, el arribo de langostino permitió activar las líneas de producción y comenzar con el procesamiento de las capturas, concretando así la reanudación de la operatoria de la firma en la capital chubutense.
La reactivación en Rawson también permitió avanzar con el esquema previsto para garantizar la continuidad laboral de parte del personal de Puerto Madryn. La empresa dispuso un servicio de transporte entre ambas ciudades para que los trabajadores puedan incorporarse temporalmente a las tareas en la planta de Rawson.
La medida había sido anticipada por el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, cuando confirmó la decisión de retomar la actividad y señaló que la compañía facilitaría el traslado de los empleados mientras no estuvieran dadas las condiciones para normalizar completamente la producción en Madryn.
En esa planta continúan las tareas de reforma, adecuación y puesta a punto, cuyos tiempos se vieron afectados en el marco del conflicto que la compañía mantiene con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA).
De esta manera, la operatoria en Rawson funciona también como una alternativa transitoria para sostener parte de la actividad productiva y laboral mientras se aguarda la normalización de las instalaciones de Puerto Madryn.






