Chubut dictará en la planta de Cabo Vírgenes, en Rawson, una capacitación de 150 horas en control de calidad del langostino destinada a trabajadores de la empresa, con certificación oficial de Formación Profesional Inicial (FPI), Nivel II. El programa abarcará los controles desde la recepción de materia prima hasta el producto terminado, junto con los registros que documentan el proceso.
El acuerdo fue firmado el 24 de septiembre, en Puerto Rawson, entre el Ministerio de Educación provincial, la Secretaría de Pesca y la empresa. La oferta se denomina “Auxiliar en Calidad para la Industria Pesquera del Langostino” y utilizará las instalaciones y el instrumental del establecimiento para vincular los contenidos teóricos con las prácticas profesionalizantes.
El plan comprende cinco módulos: marco operativo y normativo; identificación de especies y productos; control de calidad en la recepción de materia prima; controles en planta y sobre productos terminados; y registro, documentación y criterio profesional.
El secretario de Pesca, Diego Brandán, relacionó la capacitación con las mayores exigencias de los mercados. Según explicó, fortalecer los conocimientos del personal contribuirá a mejorar los procesos y la calidad de los productos, con el propósito de generar mayor valor agregado a partir de los recursos provinciales.
La iniciativa coincide con una ampliación industrial de Cabo Vírgenes. Según informó el Ministerio de Educación, la compañía lleva adelante una inversión de un millón de dólares para modernizar y refuncionalizar su planta de Rawson, de más de 10.000 metros cuadrados, con capacidad de congelado de hasta 100 toneladas diarias. Durante 2026 también incorporó una planta de 7.000 metros cuadrados en Puerto Madryn.
La comunicación oficial vincula ese crecimiento con la necesidad de contar con perfiles laborales más especializados. En este caso, la formación estará concentrada en los procedimientos de calidad que acompañan el procesamiento del langostino.
Una demanda industrial con respaldo educativo
Según la Provincia, el curso es el primero de un conjunto de capacitaciones requeridas por plantas pesqueras chubutenses. Brandán anticipó la intención de extender la modalidad a otras empresas y desarrollar nuevas temáticas conforme a las necesidades de la actividad.
La articulación se gestionó a través del Consejo de Investigación, Trabajo, Educación y Producción (CITEP), dependiente de la Dirección General de Educación Técnico Profesional, Tecnología y Producción, con participación de la Dirección General de Formación Profesional y la Secretaría de Pesca.
El convenio distribuye las responsabilidades de implementación. Educación asignará las horas docentes, mientras que el Centro de Formación Profesional N.º 650 asumirá la titularidad de la oferta, la certificación, la gestión administrativa y académica y el seguimiento pedagógico.
Pesca aportará respaldo técnico e institucional y colaborará, dentro de sus competencias, en la vinculación con organismos de control y en criterios relacionados con la normativa sectorial.
Cabo Vírgenes seleccionará a los trabajadores participantes y facilitará la infraestructura, el instrumental y el acceso al entorno productivo para las clases y prácticas. Cada parte asumirá sus aportes y responsabilidades sin contraprestaciones económicas entre los firmantes.






