La Asociación Argentina de Capitanes Pilotos y Patrones de Pesca (AACPyPP) rubricó el acuerdo salarial con la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) para la flota tangonera langostinera congeladora, con vigencia para el período 2026–2030. Se trata de una renovación del convenio colectivo que introduce cambios en la estructura salarial y condiciones laborales, en un contexto donde el resto de las negociaciones aún no logra destrabarse.
El acuerdo fue firmado en Puerto Madryn por el secretario general de la entidad, Jorge Frías, mientras que por la representación empresaria lo hicieron el presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, y el apoderado de la cámara, el Dr. Diego González Lernoud. Según adelantaron, el entendimiento será replicado en los mismos términos por las restantes cámaras del sector, CAPeCA y CEPA.
Uno de los aspectos más relevantes del convenio es su extensión hasta el año 2030, lo que introduce un horizonte de previsibilidad en una actividad caracterizada por la conflictividad en torno a los valores de producción. En este sentido, el acuerdo no se limita al actual periodo 2026-2027, sino que establece un marco de mediano plazo para la operatoria de la flota congeladora. Algo innovador en una Argentina que procura consolidar estabilidad y construir un marco más propicio para la actividad productiva e industrial, aun bajo la presión del frente externo y en medio de un cuadro todavía frágil en los indicadores de la actividad económica de los últimos meses.
En materia salarial, el nuevo esquema contempla un incremento del salario básico y ajustes en los puntajes del capitán, primer y segundo oficial, variables centrales para la liquidación del concepto de producción, que constituye el principal componente de los ingresos a bordo. Asimismo, se prevé la realización de reuniones mensuales entre las partes para fijar el valor promedio de exportación del langostino, sobre el cual se estructuran las liquidaciones.
El convenio también incorpora modificaciones en las condiciones laborales, incluyendo herramientas de telemedicina, mejoras en conectividad a bordo, y la incorporación de cláusulas vinculadas a cuestiones de género, en línea con el crecimiento de la participación femenina en posiciones de mando dentro de la actividad. Además, establece una cuota solidaria para trabajadores no afiliados que se beneficien del convenio.
El entendimiento reemplaza al acuerdo vigente desde 2015 y se firma en un momento clave, con la temporada de langostino ya habilitada en aguas nacionales desde el 15 de abril por fuera de la ZVPJM donde la flota que destinó esfuerzos de pesca no supera la docena de buques.
El cierre del acuerdo con capitanes marca un avance parcial en la negociación del sector, pero no suficiente para dar por resuelta la situación general. Para el inicio pleno de la temporada, resta aún que se definan los convenios correspondientes al Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y al Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA). En este último caso, las negociaciones se encuentran avanzadas y se espera que pueda alcanzarse un acuerdo en el corto plazo.






