La gestión de Juan Antonio López Cazorla conectó a diez exportadoras nacionales con 21 empresas italianas. En una entrevista con PESCARE, Giuseppe Palma explicó las oportunidades para ampliar las ventas y una propuesta gastronómica para introducir especies menos conocidas.
El interés de los compradores italianos por el langostino argentino con mayor elaboración abre una oportunidad para las plantas procesadoras nacionales. La demanda incluye producto pelado, desvenado y sin cabeza, según explicó Palma, secretario general de Assoittica Italia, después del encuentro empresarial que permitió presentar la oferta argentina y explorar negocios con otras especies.
“El mercado italiano pide cada vez más langostino”, afirmó Palma.
El dirigente describió un mercado que pide más langostino, aunque enfrenta una condición determinante para ampliar el consumo de pescado: el precio que puede pagar el consumidor. Esa combinación orienta las posibilidades comerciales hacia productos cuyas presentaciones, usos y costos respondan a las necesidades del comprador italiano.
La oportunidad se apoya en una relación de peso para las exportaciones nacionales. Según informó la Embajada Argentina en Italia, los pescados, crustáceos y moluscos fueron en 2025 el segundo rubro de ventas argentinas a ese destino, con USD 122,4 millones, equivalentes al 11,2 % del total exportado hacia ese mercado.
El 28 de septiembre de 2026, diez empresas argentinas presentaron sus productos y capacidades de procesamiento ante representantes de 21 compañías italianas. La reunión virtual concretó una iniciativa de López Cazorla, subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, para acercar a los proveedores nacionales a la red empresaria de Assoittica.
La gestión que llegó a las empresas
El acercamiento comenzó en Roma. El 9 de septiembre, Assoittica convocó a delegaciones de nueve países para explorar posibilidades de cooperación pesquera. El 11 mantuvo una reunión bilateral con Argentina, en la que quedó expresada la voluntad de incrementar los intercambios y trabajar sobre seguridad alimentaria, sostenibilidad y lucha contra la pesca ilegal.
La convocatoria empresarial reunió el impulso de López Cazorla y la predisposición de Palma para llevar la propuesta a la práctica. El subsecretario promovió un encuentro específico entre compañías de ambos países; el secretario general de Assoittica recogió la iniciativa y avanzó en su organización, acercando la red empresaria italiana a la oferta pesquera argentina.

La gestión tuvo continuidad desde las conversaciones de Roma hasta la reunión del 28 de septiembre. Con la colaboración de la Embajada y la Cancillería argentina, la autoridad pesquera nacional y Assoittica concretaron una convocatoria que permitió vincular a diez exportadoras pesqueras ante 21 compañías italianas.
En diálogo con PESCARE, Palma destacó la disposición de López Cazorla y la rapidez de la organización. Su propio compromiso con el acercamiento también se expresó en la moderación del intercambio y en las propuestas de promoción gastronómica y formación que planteó para dar continuidad al vínculo. La iniciativa argentina, como un embajador de negocios, encontró así un interlocutor dispuesto a involucrar a las empresas y desarrollar nuevas actividades conjuntas.
“Organizamos la sesión de negocios entre empresas en menos de veinte días. Fue rapidísima la gestión de Juan Antonio”, recordó.
La jornada reunió a 37 participantes. Por la oferta nacional estuvieron Conarpesa; Estrella Patagónica; Newsan; Red Chamber; Cabo Vírgenes; Iberconsa; Pesquera Veraz; Ritorno, Sallustio y Cicciotti; Pesquera Deseado y Grupo San Isidro.
También participaron Maria Luisa Cortesi, presidenta de Assoittica, y Alicia Barone, encargada de Negocios de la representación diplomática argentina. Palma moderó el intercambio.
La escala del interlocutor italiano aporta relevancia al vínculo. Según explicó su secretario general, Assoittica reúne alrededor de 130 empresas con una facturación conjunta del orden de los 15.000 millones de euros. Entre sus asociadas hay compañías que importan y reexportan, una característica que podría extender el alcance de los contactos hacia otros destinos.
Langostino elaborado y una oferta más amplia
Palma señaló que varias empresas argentinas ya ofrecen las elaboraciones de langostino que interesa adquirir a su mercado. Para la industria nacional, ese pedido permite explorar operaciones con más procesamiento en origen, ajustado a las especificaciones del cliente.
El valor comercial de ese trabajo depende del producto que recibe el comprador: su rendimiento, la facilidad de preparación y las tareas que requiere antes de utilizarlo. Una presentación más elaborada puede ahorrar operaciones posteriores, siempre que su precio resulte conveniente para quien la incorpora a su negocio.
El calamar también apareció en las conversaciones. Palma explicó que algunas de las firmas consultadas habían comenzado recientemente a trabajar con ese producto. Su incorporación permitió mostrar capacidades adicionales y ampliar las alternativas de abastecimiento que pueden ofrecer los proveedores argentinos.
“Tres o cuatro empresas argentinas nos dijeron el lunes pasado que, desde el año anterior, habían comenzado a trabajar con calamar”, precisó.
La observación del dirigente sobre el consumidor italiano ayuda a interpretar esa diversificación. Existe interés por comer más pescado, pero el costo restringe la compra. Para ampliar las ventas, cada producto necesita encontrar una presentación y un precio compatibles con el público al que se dirige.
“El consumidor italiano quisiera comer más pescado. Te digo ‘quisiera’, porque el problema es que cuesta mucho”, explicó Palma.
Esa condición alcanza también a las especies menos conocidas. Su introducción requiere que el comprador pueda evaluar cómo utilizarlas y a qué segmento ofrecerlas. La promoción gastronómica propuesta por Assoittica apunta a facilitar ese primer conocimiento.
Gastronomía y formación para abrir mercado
Palma planteó organizar actividades que combinen especies pesqueras argentinas con vinos italianos, apoyadas en los vínculos de Assoittica con instituciones de formación hotelera y culinaria. La propuesta incluye posibles encuentros en las representaciones diplomáticas de ambos países.
“Le dije que me gustaría mucho organizar un encuentro de promoción de las especies pesqueras argentinas, acompañadas por vinos italianos”, relató.
El acceso a quienes se forman como cocineros ofrece una vía para mostrar preparaciones y familiarizarlos con productos que todavía tienen poca visibilidad en su actividad. Para las empresas argentinas, esas experiencias permitirían acompañar la presentación comercial con demostraciones de uso.
“Dentro de nuestra asociación tenemos la red nacional de institutos de hotelería vinculados con los productos pesqueros; en la práctica, las escuelas donde se forman los futuros chefs”, detalló Palma.
La información nutricional constituye otra herramienta. Assoittica desarrolla, en cooperación con el Ministerio de Salud italiano, iniciativas de promoción del consumo y cuenta con la base NUTRIENTinFISH, destinada al etiquetado nutricional. Su trabajo público incluye además un recetario de especies pesqueras y actividades de formación.
Aplicar esos recursos a la oferta argentina exigirá seleccionar las especies y comprobar la información disponible para cada una. Palma presentó las acciones gastronómicas y nutricionales como propuestas para desarrollar, junto con la posibilidad de una convocatoria empresarial más amplia después de Conxemar.
La feria de Vigo ofrece una oportunidad para continuar los contactos de manera presencial. El acercamiento ocurre, además, con el acuerdo comercial interino entre la Unión Europea y el Mercosur en aplicación provisional desde el 1 de mayo de 2026. El tratamiento preferencial de cada operación debe verificarse conforme al producto, su cronograma arancelario y los requisitos de origen.
La iniciativa impulsada por López Cazorla dejó identificados proveedores e interlocutores comerciales. La entrevista con Palma permite precisar dónde concentrar el seguimiento: las elaboraciones de langostino que buscan los compradores y las especies que pueden encontrar aceptación gastronómica a un precio accesible. Las próximas negociaciones deberán definir muestras, cotizaciones y condiciones de entrega para transformar ese interés en abastecimiento y negocios para las partes.






