El viento y las condiciones de mar reinante en zona de captura de langostino hicieron hacer un alto en la flota fresquera de altura, mientras algunos congeladores, de mayor porte, continuaron operando pero con mermas significativas en las cantidades por lances. Reportes de capitanes ubicaron las concentraciones hacia la subárea 7 y el sector oeste de la subárea 12.
La flota langostinera reanudó las operaciones durante la tarde de ayer lunes 13 de julio, después de varias jornadas afectadas por el viento y el estado del mar en la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza. El regreso a la actividad encontró bajos rendimientos dentro de las subáreas abiertas y señales de un desplazamiento del recurso hacia sectores que permanecen cerrados.

El esquema vigente habilita la pesca en las subáreas 4, 5, 8, 14, 15 y 16, además de la mitad Este de la Subárea 12.
La subárea 12E fue abierta el 3 de julio; la subárea 14 opera desde el 10 de junio y las subáreas 15 y 16 desde el 26 de mayo.
Los audios recibidos por PESCARE desde distintos puentes de mando de la flota fresquera de altura, describieron una actividad prácticamente detenida durante la primera parte del lunes. La mejora meteorológica permitió volver a buscar por la tarde y noche, marcas compatibles con densidades y concentraciones de L1 y L2 como se venia trabajando fluidamente, pero las capturas obtenidas dentro del mosaico habilitado resultaron escasas al menos hasta la primera hora de la mañana de hoy.
Uno de los capitanes, informó el domingo pasado, una producción cercana a 200 cajas durante toda la jornada. Otros reportes señalaron buques con poca carga después de varias horas de búsqueda. La coincidencia entre los mensajes ubica la principal dificultad en la distribución actual del recurso, el langostino aparece débilmente concentrado dentro de las áreas donde la flota puede operar y además, ya está «caminando» hacia adentro explicó Juan, armador del BP Canal de Beagle, quien solicita nuevas prospecciones para garantizar un «cancha libre para que se pueda pescar, tanto grandes como chicos«, haciendo referencia a agrandar la zona de pesca para evitar la concentración de las flotas, agregando por momentos una competencia por una marca que roza la seguridad de las embarcaciones y sus tripulaciones.
En tanto Pascual, informado por su capitán sobre el caladero señaló: » hay mejores marcas hacia la Subárea 7, la mitad oeste de la subárea 12 e incluso en la subárea 10; aunque consultado por marcas ecoicas de merluza, anticipó que después del mal tiempo, es complicado hacer una prospeccion porque termina dando mal, como la 12 y como otros años. Hay que esperar que se estabilice el tiempo y en una ventana seguida de buen tiempo, ver donde está la mayor concentración«. Ambos sectores permanecen cerrados. En el caso de la 12, la autorización vigente comprende únicamente su mitad este, identificada en el esquema operativo como 12E.
Los partes de los capitanes aportan una descripción inmediata del caladero después de la interrupción meteorológica. La confirmación técnica exige medir captura por unidad de esfuerzo, composición de tallas y relación entre merluza y langostino en los sectores mencionados, todos atributos y variables que cada observador del INIDEP informa diariamente al departamento de crustáceos.
El estado actual de la pesca contrasta con el volumen acumulado durante la temporada. La estadística oficial registró 95.805,6 toneladas de langostino al 1 de julio, con 38.955,3 toneladas desembarcadas durante junio.
El corte actualizado por la Dirección de Planificación Pesquera al 7 de julio elevó el total nacional a 105.477,7 toneladas. Entre ambas fechas, el sistema incorporó 9.672,1 toneladas, una suba del 10,1% respecto del volumen informado al comenzar el mes.
La producción mantiene una fuerte concentración portuaria en Chubut. Rawson acumula 46.569,3 toneladas y Puerto Madryn 40.032,2 toneladas. Entre ambos puertos reúnen 86.601,5 toneladas, equivalentes al 82,1% del langostino registrado en el país hasta el último corte disponible.
El acumulado superior a 105.000 toneladas refleja el resultado alcanzado durante la campaña. Los reportes de los puentes describen otro momento, la disponibilidad comercial que encontró la flota al volver a pescar después del temporal.
Los bajos rindes aumentan las horas de búsqueda, el consumo de combustible y la duración de las mareas, algunas fresqueros prefirieron esperar en puerto, hasta que la flota mayor detecte claramente la concentración y talla predilecta.
La Subárea 11 permanece cerrada después que la prospección registrara baja abundancia de langostino, elevada presencia de juveniles y una relación de captura incidental de merluza superior a los parámetros de apertura. La mitad oeste de la Subárea 12 continúa bajo el mismo régimen de restricción.
El cuadro operativo concentra ahora la atención sobre la Subárea 7 y el sector occidental de la 12. Una prospección permitiría establecer la abundancia disponible, las tallas predominantes y el nivel de merluza acompañante antes de modificar el esquema vigente, mientras se espera bonanza hasta el próximo lunes, al menos.
La pesquería llega a mitad de julio con más de 105.000 toneladas desembarcadas, una flota recién reincorporada después de varios días de viento y rendimientos débiles dentro de las áreas habilitadas. La continuidad inmediata de la temporada dependerá de la ubicación efectiva del recurso y de la evaluación técnica sobre los sectores hacia los cuales los capitanes sitúan su desplazamiento.






