El Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó las nuevas Capturas Máximas Permisibles (CMP) para la pesquería de vieira patagónica (Zygochlamys patagonica) correspondientes al segundo semestre de 2026, con el objetivo de brindar previsibilidad a la actividad y mantener un criterio precautorio en la administración del recurso.
La decisión, adoptada por unanimidad a partir de las recomendaciones técnicas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), establece una Captura Máxima Permisible de 4.000 toneladas de vieira entera y de talla comercial para la Unidad de Manejo D, otras 4.000 toneladas para la UM E y 2.000 toneladas para el Área 1, todas con vigencia hasta el 31 de diciembre de este año.
El INIDEP había recomendado una captura precautoria de hasta 2.000 toneladas para cada una de las UM D y E durante el segundo semestre, además de mantener un límite de 1.000 toneladas para el Área 1. Sin embargo, el CFP resolvió fijar cupos anuales de 4.000 toneladas para las Unidades D y E y de 2.000 toneladas para el Área 1, aclarando que las capturas realizadas hasta la fecha serán descontadas del total autorizado.
En paralelo, el organismo prorrogó hasta fin de año la prohibición de captura en las áreas protegidas de las Unidades D y E, tanto las establecidas por la Resolución CFP N° 12/2022 como las incorporadas posteriormente en el Acta CFP N° 36/2025. La medida busca preservar sectores donde los observadores a bordo detectaron una importante presencia de reclutas y ejemplares de talla no comercial.
Respecto del resto de las áreas de explotación, el INIDEP recordó que las Unidades de Manejo A, B y C ya cuentan con capturas máximas vigentes hasta diciembre de 2026, mientras que las UM G, H, I y J mantienen las CMP precautorias oportunamente definidas. En tanto, la recomendación de captura para la Unidad de Manejo F será elevada al Consejo en las próximas semanas.
Como parte de las definiciones adoptadas, el CFP también solicitó al INIDEP que evalúe la posibilidad de integrar los bancos del Área 1 a las Unidades de Manejo A y B, con el objetivo de proyectar la continuidad de la evaluación y explotación de esa zona bajo un esquema de administración más integrado.






