La Prefectura Naval Argentina aeroevacuó de urgencia a un tripulante del buque pesquero Conara I que presentó dolor en el pecho y dificultades respiratorias mientras navegaba a 187 millas náuticas —unos 346 kilómetros— de Puerto Madryn.
El operativo comenzó cuando el capitán de la embarcación, de bandera argentina, informó la emergencia al Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Comodoro Rivadavia y solicitó asistencia para desembarcar al trabajador.
Médicos de la Autoridad Marítima realizaron una radioconsulta con el personal del buque, impartieron las primeras indicaciones sanitarias y efectuaron sucesivas evaluaciones a distancia. La persistencia de los síntomas y una posterior interconsulta determinaron la necesidad de ejecutar una aeroevacuación inmediata.
Prefectura desplegó un helicóptero PA-41 de la Estación Aérea Comodoro Rivadavia y un avión PA-25, encargado de brindar apoyo durante el vuelo y reforzar la seguridad de la misión.
En forma simultánea, se ordenó al capitán del Conara I alterar el rumbo (Rv 270°) hacia la costa para reducir la distancia con las aeronaves desplegadas desde la costa chubutense. A las 13:30 del jueves 9 de julio, a 105 millas náuticas al este de Punta Tombo, el pesquero y el helicóptero convergieron en un punto preciso del Mar Argentino.
Allí comenzó la fase más delicada del operativo, sostener la aeronave sobre una cubierta en movimiento, bajo condiciones meteorológicas favorables, con la arboladura del buque como límite físico y con ambas unidades sometidas a dinámicas de desplazamiento diferentes. La coordinación entre el puente, la tripulación aérea y el personal de rescate convirtió una maniobra de alta complejidad marítima y aeronáutica en una evacuación ejecutada con precisión y resultado exitoso.
Una vez sobre la posición del buque, el helicóptero se mantuvo en vuelo estacionario y descendió una canasta de rescate. El tripulante fue izado desde la cubierta y trasladado hasta el aeropuerto de Trelew.
En tierra, personal sanitario recibió al tripulante y dispuso su traslado inmediato a un hospital, donde quedó bajo evaluación médica especializada para determinar el origen del cuadro. El paciente se encontraba, en principio, fuera de peligro. La coordinación entre el buque, el servicio médico de Prefectura y las unidades aéreas permitió completar con éxito una evacuación de alta complejidad en el Mar Argentino y garantizar su atención hospitalaria en el menor tiempo posible.






