Tras una temporada de capturas iniciada el 25 de mayo, la disponibilidad de langostino (Pleoticus muelleri) comienza a reducirse mientras las concentraciones se desplazan en busca de mejores condiciones de alimentación, en este marco, son varias embarcaciones que durante el fin de semana han retornando a puerto para armar a otras modalidades y especies de captura. En ese escenario, un reporte elaborado por AcruxSoft identificó cinco puntos con condiciones potencialmente favorables para la pesca dirigida de la especie, distribuidos en dos sectores situados al Este y al Oeste del área comprendida entre los paralelos 43° y 44° Sur.
El estudio, fechado ayer domingo 16 de agosto de 2026, integró información oceanográfica y meteorológica para localizar zonas donde la menor concentración relativa de plancton podría estar asociada con una presencia más reducida de merluza acompañante. La hipótesis permitiría orientar la exploración hacia concentraciones de langostino con mejores niveles de selectividad.
El criterio constituye una herramienta de prospección. Su validación dependerá de los registros acústicos, la composición de las capturas y los rendimientos obtenidos por la flota sobre cada uno de los puntos señalados.
Cinco posiciones para orientar la exploración
El corredor oriental comprende tres posiciones dentro de la subárea de pesca 8 S: 1.- 43°36′ S – 061°31′ W; 2.- 43°44′ S – 061°39′ W; 3.- 43°53′ S – 061°29′ W; mientras el sector más al oeste solo dos posiciones dentro de las subáreas de pesca 11 N, 7 SW y 6 SE: 4.- 43°56′ S – 063°01′ W y 5.- 44°04′ S – 063°00′ W.

En ambos sectores, el análisis detectó señales planctónicas relativamente menores respecto de las aguas circundantes. Sobre esa base, el reporte propone explorar las transiciones entre masas de agua con diferentes concentraciones de plancton, donde podrían producirse cambios en la composición específica de las capturas.
Una columna de agua térmicamente homogénea
Las condiciones observadas muestran una temperatura superficial del mar de 8,5 °C, valor que se mantiene a los 50 metros. A los 100 metros, la temperatura desciende apenas hasta los 8,4 °C.

La diferencia de solamente 0,1 °C entre la superficie y los 100 metros describe una columna de agua térmicamente estable y prácticamente homogénea. El informe estimó la profundidad de la termoclina en 46 metros, aunque ese dato debe interpretarse dentro de una estructura vertical con variaciones térmicas mínimas. La salinidad alcanzó los 33,8 ‰, mientras que la concentración de plancton fue calculada en 0,5495 mg/m³. La batimetría del área analizada se ubicó alrededor de los 100 metros.
El escenario se completó con una anomalía positiva de altura del mar de 6 centímetros y una corriente de 0,253 nudos con dirección Este. La combinación de estas variables configura condiciones aptas para desarrollar una exploración dirigida entre las posiciones seleccionadas
Condiciones meteorológicas sobre el área
Al momento del relevamiento, la presión atmosférica alcanzaba los 1025,9 milibares. El viento registraba una intensidad de 15,7 nudos y la altura de ola se ubicaba en 1,7 metros.
Estas condiciones permiten incorporar al análisis pesquero el estado operativo de superficie, aunque la efectividad de cada lance dependerá también de la evolución meteorológica, la dinámica local de las corrientes y el comportamiento de las concentraciones durante el desplazamiento de la flota.
Menor señal planctónica como criterio de búsqueda
La interpretación de AcruxSoft plantea que, para esta situación oceanográfica, las concentraciones de langostino podrían localizarse fuera de los máximos planctónicos. El interés operativo se desplaza así hacia los sectores donde disminuye esa señal y, paralelamente, podría reducirse la abundancia relativa de merluza común (Merluccius hubbsi).
La relación propuesta —menor plancton, menor presencia potencial de merluza y mayor selectividad relativa hacia el langostino— representa una hipótesis de trabajo y no una confirmación anticipada de disponibilidad pesquera.
Los cinco puntos ofrecen referencias concretas para ordenar la búsqueda, reducir recorridos sin información y concentrar los primeros lances sobre sectores con características oceanográficas diferenciadas. La composición efectiva de las capturas determinará finalmente si esas condiciones se traducen en mejores rendimientos de langostino y una reducción de la captura incidental de merluza.






