La campaña de invierno del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) registró un cambio en la estructura de la población de langostino; la cantidad estimada de ejemplares aumentó un 15,9% respecto de 2025, mientras que su biomasa disminuyó un 15,4%. La mayor participación de individuos pequeños explica la coexistencia de ambos resultados y concentra el interés sobre su evolución hacia tallas aprovechables por la pesquería. La investigación aporta un dato importante, hay mayor biomasa, pero menor cantidad disponible para la captura comercial.
El estudio estimó 1.971 millones de individuos y 15.892 toneladas de biomasa en el área relevada, que comprendió el Golfo San Jorge, el litoral de Chubut y aguas nacionales adyacentes. Estas cifras describen la población evaluada durante la campaña y deben interpretarse dentro de ese alcance geográfico.
Los resultados corresponden al Informe Técnico Oficial Nro. 28/2026, presentado ante el Consejo Federal Pesquero y tratado en el Acta CFP Nro. 25/2026.
Entre el 6 y el 29 de julio, los investigadores realizaron 106 lances de pesca. Encontraron langostino en el 82% de ellos, frente al 77% registrado durante el invierno anterior. El incremento de cinco puntos porcentuales indica una mayor frecuencia de presencia en los lances; la estimación de abundancia, por su parte, cuantifica los individuos en el conjunto del área estudiada.
La distribución fue heterogénea. El litoral norte de Chubut presentó escasas concentraciones, mientras que los sectores norte y sur del Golfo San Jorge reunieron mayores concentraciones y una frecuencia más elevada de lances positivos. Esa diferencia territorial resulta relevante para interpretar los valores agregados del relevamiento.
El cambio más significativo apareció en la composición poblacional. Los reclutas representaron aproximadamente el 80% de los individuos estimados, mientras que los adultos constituyeron menos del 10%. El predominio de estas fracciones jóvenes aporta información sobre la renovación del recurso y plantea la necesidad de seguir su incorporación efectiva a la población explotable.
También aumentó, respecto de 2025, la participación de ejemplares de entre 8 y 25 milímetros de longitud de cefalotórax, la región que comprende cabeza y tórax. La longitud media ponderada descendió de 25,89 a 23,11 milímetros: una reducción de 2,78 milímetros, equivalente al 10,7%, calculada a partir de los valores informados.
Más individuos y menor biomasa son resultados compatibles cuando adquieren mayor peso relativo las tallas pequeñas. La abundancia numérica expresa la cantidad de ejemplares; la biomasa representa su peso conjunto. La composición observada permite comprender la diferencia entre el crecimiento del primer indicador y el descenso del segundo.
El INIDEP interpretó la elevada representación de pre-reclutas y reclutas como una señal favorable de renovación poblacional, en continuidad con lo observado durante la campaña de marzo de 2026. El Instituto precisó que la magnitud del reclutamiento efectivo deberá confirmarse mediante las evaluaciones posteriores.
Para la flota y las plantas procesadoras, la consecuencia práctica reside en distinguir esa señal biológica de una previsión de abastecimiento. La disponibilidad comercial dependerá de la evolución de los ejemplares y de su presencia en concentraciones de tallas aprovechables dentro de las áreas habilitadas. Las 15.892 toneladas son una estimación de biomasa del relevamiento, una medida diferente de las capturas autorizadas o de los desembarques esperados.
Las próximas campañas permitirán establecer cuánto de esta abundancia juvenil se incorpora a la fracción explotable. Ese resultado será determinante para fundamentar las decisiones de manejo y dar sustento biológico a las expectativas de producción de las siguientes temporadas.






