El puerto de Mar del Plata concentra por estos días una importante operación de comercio exterior con la carga de más de 4.200 toneladas de pescado congelado a bordo del buque frigorífico Greensea Bermeo, que partirá con destino directo a Douala, Camerún.
La operatoria se desarrolla en el Espigón 2 y genera una significativa movilización de mano de obra y logística portuaria. Entre las tareas de estiba, el transporte terrestre y la actividad vinculada a las plantas pesqueras, el embarque involucra más de 200 puestos de trabajo.
Solo en las maniobras que se realizan entre el muelle y el buque participan alrededor de 150 operarios, mientras que unos 30 camiones intervienen en el traslado de la mercadería hacia la terminal portuaria.

Las bodegas del frigorífico se completan con distintas especies de pescado congelado, principalmente corvina; y pescadilla. En el caso de la corvina, el embarque coincide con el desarrollo de la zafra frente a las costas bonaerenses, cuya producción tiene parte de su circuito de almacenamiento y procesamiento en frigoríficos de Mar del Plata y principalmente del Partido de Mar Chiquita, donde la procedencia en gran parte es la pesca artesanal en la Bahía de Samborombón.
El presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Marcos Gutiérrez, destacó el impacto de este tipo de operaciones tanto sobre el empleo como sobre la actividad exportadora de la terminal.
“Es un envío directo que genera una importante ocupación de mano de obra en las maniobras de estiba y dinamiza nuestro movimiento de comercio exterior, en este caso hacia un mercado de consumo que también es muy importante por su demanda”, señaló.
En ese marco, Gutiérrez remarcó la intención de incrementar las cargas de exportación canalizadas directamente a través de Mar del Plata y planteó la necesidad de que las empresas locales prioricen la terminal marítima de la ciudad para sus operaciones. También señaló como objetivo avanzar hacia un uso exclusivo del Espigón 2 para el comercio exterior.
Las tareas comenzaron este miércoles y, de acuerdo con las estimaciones, podrían extenderse durante buena parte del fin de semana e incluso hasta el lunes, dependiendo del ritmo de carga y de las condiciones meteorológicas.
Arribó durante las primeras horas de este miércoles procedente de Namibia y quedó amarrado en la Sección 8ª del puerto marplatense.

El Greensea Bermeo es un buque frigorífico especializado en el transporte y conservación de pescado congelado, construido en 2001 por el astillero español Hijos de J. Barreras, en Vigo. Anteriormente navegó con el nombre Salica Frigo y actualmente opera bajo bandera de Países Bajos, con puerto de registro en Scheveningen.
Posee 132,90 metros de eslora, 18,80 metros de manga, 10,28 metros de puntal y un calado de verano de 8,08 metros. Registra un arqueo bruto de 7.207 GT y un porte bruto de aproximadamente 7.546 toneladas.
Su capacidad frigorífica alcanza los 9.527 m³, equivalentes a 336.437 pies cúbicos, distribuidos sobre una superficie de carga de 3.685 m². Puede transportar hasta 2.790 pallets y dispone de espacio y conexiones frigoríficas para 18 contenedores FEU.
Para las operaciones de carga cuenta con cuatro grúas de seis toneladas. Su planta propulsora está integrada por un motor Wärtsilä 6L46C, de seis cilindros, con una potencia aproximada de 7.950 HP, que le permite alcanzar una velocidad máxima ronda los 18.5 nudos. Su dotación habitual es de alrededor de 13 tripulantes.
Aunque la terminal registra antecedentes recientes de operaciones con cargueros frigoríficos, esta es la primera escala del buque en Mar del Plata.
Su permanencia está prevista por aproximadamente ocho días, período durante el cual se completará la carga de las 4.200 toneladas. Una vez finalizada la operatoria, el frigorífico zarpará directamente hacia el puerto de Douala, uno de los principales puertos comerciales de Camerún.
La escala vuelve a poner en primer plano la capacidad del puerto marplatense para concentrar en origen producción pesquera destinada a mercados internacionales, evitando el traslado terrestre de las cargas hacia otras terminales y sosteniendo, al mismo tiempo, actividad para estibadores, transportistas y trabajadores vinculados a la industria pesquera local.






