El Gobierno de Perú quedó en el centro de una nueva controversia vinculada al ordenamiento pesquero luego de la publicación del Decreto Supremo N.º 005-2026-PRODUCE, una norma que, según denuncian desde el sector artesanal, abriría la puerta a la incorporación de unas 150 embarcaciones a pesquerías que ya alcanzaron su límite de explotación.
La advertencia fue realizada por la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal del Perú (SONAPESCAL), Elsa Vega, quien sostuvo que la medida podría incrementar el esfuerzo pesquero sobre especies como la pota y el perico, recursos que el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) declaró plenamente explotados en 2021.
Según explicó, el nuevo decreto incorpora una disposición al Reglamento de la Ley General de Pesca que habilitaría la continuidad de trámites iniciados durante el proceso de formalización de embarcaciones artesanales impulsado en 2016. Aquel esquema permitió que unas 930 embarcaciones agrupadas en cooperativas iniciaran procesos para obtener permisos de pesca.

El eje del conflicto radica en que, pese a que las pesquerías de pota y perico fueron declaradas en plena explotación, el proceso administrativo continuó recibiendo solicitudes hasta el 31 de julio de 2023. De acuerdo con información oficial citada por SONAPESCAL, unas 150 solicitudes adicionales fueron presentadas el último día habilitado.
Desde el sector artesanal consideran que esas presentaciones deberían haber sido rechazadas debido a que la normativa vigente impide ampliar la capacidad extractiva en recursos que alcanzaron su límite biológico sostenible.
“Lo que correspondería según el marco normativo no sería su formalización, sino su retiro o incluso su destrucción”, afirmó Elsa Vega al referirse a la posibilidad de que algunas de esas embarcaciones hayan sido construidas al margen de la ley.
El especialista en Derecho Pesquero, Piero Rojas, sostuvo que la disposición incorporada por el Decreto introduce un nuevo mecanismo de acceso a permisos mediante dos etapas: la verificación documental de los requisitos establecidos en el régimen de formalización y una inspección física para comprobar la existencia y características técnicas de las embarcaciones.
Según explicó, si actualmente se constata la existencia de esas unidades, podrían quedar habilitadas para operar sobre las pesquerías de pota y perico.
Desde SONAPESCAL advirtieron además que la medida podría sentar un antecedente para futuras incorporaciones de flota en otras pesquerías.
“Si hoy se permite este ingreso, mañana otros armadores en la misma situación van a exigir lo mismo. Esto no solo debilita el ordenamiento pesquero, sino que presiona para reabrir nuevos procesos de formalización en recursos que ya están al límite”, alertó Elsa Vega.
La dirigente también puso en duda que las embarcaciones involucradas hayan operado históricamente en estas pesquerías, considerando que el proceso de formalización comenzó hace una década.

En Perú, la pota o calamar gigante y el perico integran el universo de recursos destinados al consumo humano directo, aunque pertenecen a realidades biológicas, productivas y comerciales muy distintas.
La pota o calamar gigante (Dosidicus gigas), es un molusco cefalópodo. Vive en aguas oceánicas del Pacífico oriental, tiene crecimiento rápido, ciclo de vida corto y gran capacidad de desplazamiento. En 2025 registró 712.200 toneladas desembarcadas, lo que la convierte en un recurso de enorme peso para la pesca peruana, con fuerte destino industrial, exportador y de procesamiento.
El perico, conocido internacionalmente como mahi mahi o dorado común (Coryphaena hippurus). A diferencia de la pota, es un pez óseo marino, de cola, pelágico y altamente migratorio, de carne blanca, firme y apreciada. En 2025 alcanzó 29.700 toneladas desembarcadas, con presencia en el mercado interno peruano y una salida exportadora relevante, especialmente en filetes y productos congelados.
La distinción central es clara, la pota aporta volumen, escala industrial y peso exportador masivo; el perico aporta valor comercial, calidad gastronómica y posicionamiento internacional bajo la denominación mahi mahi. Ambos recursos son importantes para Perú, pero ocupan lugares diferentes, la pota como columna de gran volumen pesquero; el perico como especie de mayor selectividad comercial y fuerte reconocimiento en mercados de consumo.
El debate vuelve a poner en discusión el equilibrio entre formalización, control de la flota y sostenibilidad de los recursos en una de las principales pesquerías artesanales del Pacífico sudamericano.






