Conarpesa avanza en una nueva etapa de diversificación de su actividad con la incorporación de un buque potero que será destinado a la captura de calamar a partir de la temporada 2027. La operación forma parte del proyecto presentado por la compañía para ampliar su matriz productiva y extender la actividad más allá de sus operaciones tradicionales.
La embarcación, de origen taiwanés y con 12 años de antigüedad, tiene cerca de 70 metros de eslora y cuenta con una capacidad instalada de congelación de hasta 180 toneladas por día. A ello se suma una bodega con capacidad para almacenar aproximadamente 1.000 toneladas de producto.
Según pudo conocerse, el presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, viajará a Taiwán durante septiembre para avanzar con los últimos detalles de la adquisición y formalizar la documentación correspondiente.
Una vez concretada la operación, el potero será sometido a tareas de acondicionamiento técnico y pintura antes de iniciar su traslado hacia la Argentina. La planificación de la empresa apunta a que el buque se encuentre en condiciones de operar desde el 1 de enero de 2027, de cara al inicio de la próxima temporada de calamar.
La incorporación se vincula con el permiso de pesca de calamar otorgado por el Consejo Federal Pesquero, luego del proceso de evaluación de los proyectos presentados para acceder a las autorizaciones disponibles. La propuesta de la compañía quedó ubicada entre los primeros lugares del orden de mérito establecido.
A partir de esta incorporación, la empresa proyecta operar sobre un cupo de 3.000 toneladas de calamar. Dentro de ese volumen, unas 700 toneladas serían destinadas al reprocesamiento en plantas ubicadas en tierra, incorporando una instancia adicional de elaboración y generación de actividad industrial.
La apuesta también busca complementar las distintas temporadas pesqueras y sostener una mayor continuidad de las operaciones a lo largo del año.
“Me pone muy feliz que esta nueva herramienta de producción garantice la continuidad laboral y el empleo genuino para mi personal durante los doce meses del año”, señaló Álvarez Castellano al referirse al proyecto.
En principio, el esquema diseñado por la compañía prevé que el reprocesamiento del calamar se realice en las instalaciones que la empresa posee en Caleta Paula, provincia de Santa Cruz.
La definición, según explicó Álvarez Castellano, está vinculada con la relación que la empresa mantiene con las organizaciones sindicales santacruceñas, que caracterizó como basada en “el diálogo, el respeto y el entendimiento”.
El empresario contrapuso ese escenario con el conflicto que mantiene actualmente con el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) en Chubut, donde durante las últimas semanas se profundizaron las diferencias entre ambas partes.
En ese contexto, Álvarez Castellano dejó abierta la posibilidad de concentrar en Santa Cruz una parte de las nuevas inversiones asociadas al proyecto potero y condicionó futuras decisiones sobre el procesamiento en tierra al escenario laboral existente en cada jurisdicción.
“Entre quien me abraza y me agrede, siempre elegiré al que me trate con respeto”, afirmó.
La llegada del nuevo buque marcará así el ingreso de Conarpesa a una operatoria de mayor escala sobre el calamar y sumará una nueva especie a su esquema productivo, con la mirada puesta en la temporada 2027 y en una mayor integración entre la captura y el procesamiento en tierra.






