La asociación obtuvo el estatus de organización observadora ante el organismo que regula la pesca en una superficie equivalente a cerca de una cuarta parte de las áreas de alta mar del planeta. Su incorporación permitirá trasladar la posición de más de 250 empresas españolas vinculadas con la transformación y comercialización de productos del mar.
España carece de una flota dedicada a la captura del calamar gigante peruano, denominado jibia en Chile (Dosidicus gigas), pero su industria depende de este recurso para abastecer plantas de elaboración y sostener una parte relevante de su actividad comercial. Esa relación económica acaba de adquirir representación institucional dentro del principal organismo internacional encargado de administrar la pesquería en aguas internacionales del Pacífico Sur.
Conxemar se convirtió en la primera asociación española admitida como organización observadora ante la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), después de que los integrantes de la Comisión aprobaran formalmente su candidatura.
El nuevo estatus permitirá a la entidad participar en las reuniones del organismo, presentar información técnica y trasladar la perspectiva de la industria española a las discusiones sobre conservación y ordenación pesquera. La condición de observadora habilita su intervención en los debates, aunque las decisiones permanecen en manos de los miembros de la Comisión.
La incorporación abre así un canal directo entre las empresas españolas que importan y procesan el recurso y el ámbito multilateral que define las condiciones de su explotación. Las decisiones adoptadas en la OROP-PS repercuten sobre la disponibilidad de materia prima, la continuidad del abastecimiento y la planificación de la industria transformadora europea.
Un recurso estratégico para la industria española
El calamar gigante peruano o jibia chilena constituye una materia prima de importancia para numerosas compañías españolas, especialmente dentro del segmento de productos congelados. Su abastecimiento depende principalmente de las capturas realizadas en el Pacífico oriental y de las condiciones comerciales establecidas por los países productores.
La especie posee una distribución extensa y un ciclo biológico corto, con variaciones importantes en su abundancia y desplazamiento. Esa característica exige un seguimiento científico continuo y medidas de manejo capaces de adaptarse rápidamente a los cambios observados en la población.
El crecimiento del esfuerzo pesquero en aguas internacionales aumentó la importancia de contar con reglas comunes. Los límites de captura, la trazabilidad de las operaciones y la protección de determinados sectores forman parte de una discusión que involucra a Estados costeros y flotas de larga distancia.
Para España, el interés se encuentra en la transformación y comercialización. La disponibilidad del recurso impacta directamente sobre el funcionamiento de plantas, el empleo industrial y la capacidad para sostener contratos de provisión dentro del mercado europeo.
La OROP-PS regula una de las mayores regiones pesqueras de alta mar
La OROP-PS es una organización intergubernamental encargada de la conservación y utilización sostenible de los recursos pesqueros del Pacífico Sur, con excepción de las especies altamente migratorias administradas por otros organismos internacionales.
Su área de competencia comprende una superficie equivalente a cerca de una cuarta parte de las áreas de alta mar del planeta, desde sectores próximos a las costas sudamericanas hasta el Pacífico occidental.
La Comisión está integrada actualmente por 17 miembros, entre ellos Chile, Perú, China, Rusia, Australia, Estados Unidos, Panamá y la Unión Europea. A esa estructura se suman dos partes cooperantes no contratantes y organizaciones admitidas como observadoras.
Dentro de su ámbito se encuentran pesquerías de alto valor comercial, entre ellas el jurel y el calamar gigante peruano. La organización adopta medidas sobre límites de captura y esfuerzo pesquero, además de establecer exigencias de monitoreo y control para los buques autorizados a operar en el área de la Convención.
La participación comenzó durante la reunión de Panamá
La admisión formal de Conxemar da continuidad al trabajo desarrollado durante la 14.ª reunión anual de la OROP-PS, celebrada en marzo de 2026 en Ciudad de Panamá.
Durante ese encuentro, la asociación mantuvo reuniones con delegaciones de los principales Estados costeros y con representantes de organizaciones vinculadas con la actividad. El objetivo fue acercar la posición de la industria transformadora española a las discusiones sobre el futuro de la pesquería.
Conxemar respaldó iniciativas orientadas a establecer zonas de protección adyacentes a las jurisdicciones de los países ribereños y límites anuales de captura para las flotas que operan en aguas internacionales.
Las zonas de resguardo buscan reducir la presión sobre sectores biológicamente sensibles y evitar conflictos operativos junto a los límites exteriores de las zonas económicas exclusivas. La fijación de volúmenes máximos permitiría ordenar el esfuerzo de las flotas de larga distancia mediante referencias históricas y revisiones científicas periódicas.
La participación como observadora permitirá sostener esa intervención de manera permanente y presentar la perspectiva de una industria que depende del recurso aunque carezca de buques dedicados a su extracción.
Con sede en Vigo, Conxemar reúne a más de 250 empresas vinculadas con la importación, exportación, transformación y comercialización de productos pesqueros y acuícolas.
Las compañías asociadas alcanzan una facturación anual conjunta superior a 12.250 millones de euros y generan más de 21.200 puestos de trabajo directos, cifras que exponen el peso económico de la organización dentro de la industria española de productos del mar.
La nueva representación ante la OROP-PS amplía su intervención desde el ámbito empresarial hacia la administración internacional de los recursos que abastecen a sus asociados. Esa presencia permitirá incorporar información sobre demanda y necesidades industriales dentro de un foro dominado históricamente por los países con flota extractiva.
Una participación con impacto sobre el abastecimiento
La admisión de Conxemar modifica la posición institucional de la industria española frente a la pesquería del calamar gigante peruano. Las empresas transformadoras podrán trasladar sus planteos al organismo que define buena parte de las condiciones aplicables a las capturas realizadas en alta mar.
La representación llega en un momento de creciente atención internacional sobre el esfuerzo pesquero y la disponibilidad futura del recurso. Los Estados costeros buscan fortalecer su participación en las decisiones, mientras las flotas de larga distancia procuran preservar el acceso a las zonas internacionales.
En ese escenario, la industria española necesita un abastecimiento estable y respaldado por sistemas de trazabilidad capaces de acreditar el origen legal de la materia prima. La condición de observadora permitirá acompañar las discusiones y aportar información comercial sin sustituir las responsabilidades científicas y regulatorias de los miembros de la Comisión.
De esta manera, queda expuesto cómo un sector dedicado a la comercialización y transformación, sin flota operando sobre el recurso y sin voto dentro de la OROP-PS, consigue acceso formal al ámbito donde se discuten las reglas de explotación del calamar gigante peruano. Su condición de observador le impide decidir, pero le permite intervenir, aportar posiciones e influir sobre políticas pesqueras que afectan directamente a los Estados costeros y a quienes efectivamente capturan el recurso.
Conxemar incorpora así a la industria española dentro del debate que determinará la disponibilidad futura del calamar gigante peruano. La entidad carecerá de voto, pero tendrá presencia formal en el organismo donde se discuten las reglas que condicionan el suministro, la actividad de las plantas y el empleo vinculado con su transformación.






