La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera dio por finalizada la prospección de langostino en la Subárea 13 de la Zona de Veda Permanente de Protección de Juveniles de Merluza (ZVPJM) y resolvió mantener el sector cerrado a la pesca comercial, luego de que las dos jornadas exploratorias confirmaran una baja disponibilidad del recurso, mucho juvenil y una elevada incidencia de merluza común.
La decisión fue comunicada mediante la Nota NO-2026-80011644-APN-DNCYFP#MEC, firmada el miércoles 19 de agosto por el director nacional, Arturo Idoyaga Molina. La disposición ordena el cese inmediato de las actividades pesqueras y el repliegue de los buques que permanecieran operando en el área.
La medida se sustentó en el informe técnico remitido por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) mediante la Nota NO-2026-79907548-APN-DNI#INIDEP, elaborada a partir de los resultados obtenidos durante las jornadas del 17 y 18 de agosto.

Cuadrantes operativos al 19 de agosto de 2026; gentileza Dr. Diego García Luchetti (CAABPA)
Los datos mostraron una muy baja magnitud de las concentraciones de langostino (Pleoticus muelleri), insuficiente para justificar la apertura comercial de la subárea. A ese resultado se sumó una relación merluza/langostino ampliamente superior al máximo establecido por la Resoluciones CFP Nro.7/2018 y 9/2022 del Consejo Federal Pesquero.
El límite reglamentario de la relación merluza/langostino es de 0,20. Durante la prospección, los buques congeladores registraron índices de 1,11 y 0,80, mientras que en los fresqueros los valores alcanzaron 1,19 y 2,32. Incluso el registro más bajo cuadruplicó el parámetro admitido, mientras que el mayor lo superó más de once veces.
La composición de las capturas reforzó la recomendación científica. Hasta el 90% de los ejemplares de merluza común (Merluccius hubbsi) fueron juveniles, una proporción incompatible con la habilitación de operaciones comerciales dentro de un área destinada precisamente a proteger esa fracción del efectivo.
El INIDEP también determinó que los langostinos de categorías L4 y menores representaron el 37,69% de los ejemplares analizados. El resultado superó ampliamente el umbral biológico del 20%, indicando una participación elevada de individuos pequeños en las capturas obtenidas durante la exploración.
La Subárea 13 se encuentra delimitada entre los paralelos 45°00’ S y 46°00’ S y los meridianos 63°00’ W y 64°00’ W. A partir de la resolución administrativa, el sector continúa inhabilitado para la pesca comercial.
La Dirección Nacional solicitó al Departamento Policía Auxiliar Pesquera de la Prefectura Naval Argentina que notificara por frecuencia la medida a los buques afectados y arbitrara los medios necesarios para concretar su salida del área. La decisión administrativa correspondió a la autoridad pesquera, sobre la base de la evaluación y recomendación técnica elaborada por el organismo científico.
El cierre de la prospección en la Subárea 13 se produjo menos de veinticuatro horas después de la finalización anticipada de las tareas exploratorias en la Subárea 9, donde 19 de los 20 lances realizados por los buques congeladores habían arrojado capturas nulas de langostino, con una relación merluza/langostino de 6,4 y un 87% de juveniles de merluza.
Las dos áreas entregaron matices diferentes de un mismo cuadro operativo. En la Subárea 9, el langostino estuvo prácticamente ausente. En la Subárea 13, las concentraciones fueron muy bajas y la captura estuvo acompañada por indicadores biológicos que excedieron ampliamente los límites de manejo. En menos de un día, la temporada perdió dos alternativas exploratorias y la flota volvió a encontrarse frente a un recurso escaso, disperso y biológicamente condicionado por la presencia de juveniles.
El escenario inmediato estará dominado por cuatro jornadas de condiciones meteorológicas adversas, con una interrupción generalizada de las operaciones para todos los segmentos de la flota. Superado ese período, la expectativa se trasladará hacia una eventual prospección de las subáreas 10 y 6, donde varios capitanes consultados por PESCARE informaron la detección de marcas ecoicas durante sus navegaciones desde y hacia Puerto Madryn. Esos registros constituyen indicios operativos que deberán ser corroborados mediante un diseño científico de muestreo.
El INIDEP tendrá a su cargo evaluar la pertinencia de incorporar ambas zonas, próximas al Área Interjurisdiccional de Esfuerzo Restringido de jurisdicción nacional, a un nuevo esquema exploratorio y formular la recomendación técnica correspondiente. La autorización final quedará en manos de la autoridad pesquera. Después del cierre consecutivo de las subáreas 9 y 13, allí se concentra ahora la próxima posibilidad de reencontrar langostino en magnitud comercial y bajo condiciones biológicas compatibles con su explotación.
Las bajas capturas registradas durante los últimos días, sumadas al temporal que afecta la zona de operaciones, terminaron por precipitar la decisión de algunos buques fresqueros de altura y congeladores con puerto de asiento Mar del Plata, de dar por finalizada anticipadamente la zafra de langostino. El deterioro de la ecuación costos/Beneficios por marea comenzó a erosionar los buenos promedios obtenidos durante el tramo inicial de la temporada. Parte de esa flota regresará a su operatoria habitual, principalmente sobre merluza común, mientras otros buques ya resolvieron rearmarse para la pesca de especies pelágicas, a partir de los resultados obtenidos en la reciente campaña de investigación desarrollada por el BIP Mar Argentino.






