El Índice de Producción Industrial de junio (IPI JUN26) pesquero registró en junio un incremento interanual del 232,6%, consolidando la recuperación observada durante el primer semestre de 2026. Con este resultado, el acumulado de enero a junio alcanzó una mejora del 34,8% respecto del mismo período del año anterior. No obstante, el propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) aclaró que la comparación con junio de 2025 está influida por el conflicto gremial que afectó la actividad de la pesca marítima durante ese mes y redujo significativamente la base de comparación.
La interrupción de la actividad quebró la continuidad productiva, desplazó la temporada y convirtió un mes de trabajo pesquero en un vacío estadístico. El conflicto terminó debilitando el resultado del conjunto, paralizó buques, demoró ingresos y eliminó capturas que jamás pudieron recuperarse. En una actividad administrada por ciclos biológicos y ventanas operativas precisas, el recurso que deja de capturarse en el momento disponible abandona para siempre la ecuación productiva argentina.
Asimismo, el desempeño del índice volvió a mostrar realidades muy diferentes entre los principales grupos de especies. Los crustáceos registraron un crecimiento interanual del 11.206,3% y acumularon una suba del 187,2% en los primeros seis meses del año. Si bien el INDEC presenta la información por grupos de especies, el resultado estuvo explicado principalmente por el desempeño del langostino, la especie de mayor incidencia dentro de esta categoría.
En sentido contrario, el grupo moluscos registró una caída interanual del 91,4% y acumuló un descenso del 7,8% en el semestre. El comportamiento responde, en gran medida, al menor aporte del calamar (Illex argentinus), cuya zafra ya había finalizado para junio, reduciendo su incidencia dentro del índice.
Por su parte, el grupo peces mantuvo una evolución positiva, con un incremento interanual del 11,8% y una mejora acumulada del 14,6% entre enero y junio.
Las incidencias permiten dimensionar el peso de cada grupo en el resultado final. Los crustáceos aportaron 268 puntos porcentuales a la variación interanual del IPI pesquero, mientras que los peces sumaron 6,2 puntos. En cambio, los moluscos restaron 41,6 puntos porcentuales, aunque su incidencia negativa fue ampliamente compensada por el fuerte crecimiento registrado en los crustáceos.
Por sector de actividad, la pesca marítima mostró un incremento interanual del 325,9% y acumuló una suba del 38,6% en el primer semestre, mientras que la acuicultura creció 9,1% en junio y 18% en el acumulado anual.
El informe también reflejó un fuerte crecimiento en ambos segmentos de flota. Los desembarques de buques fresqueros aumentaron 95,3% respecto de junio de 2025 y acumularon una mejora del 2,9% en el semestre. En tanto, los buques congeladores registraron una suba interanual del 411,3% y un incremento acumulado del 56,3%.
Sin embargo, la magnitud de las variaciones interanuales debe interpretarse considerando el contexto en que se desarrollaron las temporadas pesqueras de ambos años.
En 2026, la pesca de langostino en aguas nacionales comenzó con mayor anticipación, permitiendo que durante junio la actividad de la flota congeladora tangonera ya se encontrara plenamente en marcha. En cambio, durante 2025 el conflicto salarial entre las cámaras empresarias y los gremios mantuvo paralizada a esa flota durante varias semanas, postergando el inicio de la temporada hasta agosto. Esa diferencia de calendario explica buena parte del extraordinario crecimiento que exhibe el grupo crustáceos en la comparación interanual.
Así, el IPI pesquero de junio revirtió la caída de mayo y colocó al langostino como principal impulsor de la actividad. Sin embargo, la comparación interanual enfrenta realidades operativas incomparables: en 2025, la flota permaneció amarrada hasta el 1º de agosto. Por esa razón, la magnitud del crecimiento refleja principalmente el retorno de la producción sobre una base paralizada, antes que la evolución estructural de las pesquerías argentinas.






