Las exportaciones de productos pesqueros alcanzaron durante el primer semestre de 2026 un total de 334.664,8 toneladas por un valor de US$1.173,3 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 11,7% en volumen y del 19,3% en divisas, según el último Informe de Coyuntura de junio 2026 elaborado por la Dirección de Planificación Pesquera que refleja la actividad del primer semestre del año. Es información oficial.
Detrás de ese resultado aparece un cambio en la composición del crecimiento exportador. Si bien el calamar mantuvo su posición como el principal producto pesquero argentino en los mercados internacionales, las mayores variaciones positivas provinieron del langostino y de la merluza, que incrementaron tanto los volúmenes embarcados como el valor de sus ventas.
El langostino fue el producto de mayor expansión durante el semestre. Entre enero y junio se exportaron 58.224,5 toneladas por US$430,3 millones, con incrementos interanuales del 38,2% en volumen y del 46,4% en valor. El mayor impulso provino de los langostinos enteros congelados, cuyas exportaciones prácticamente se duplicaron en valor respecto del mismo período de 2025, mientras que también crecieron las ventas de las demás presentaciones congeladas.
La merluza también consolidó una recuperación en el comercio exterior. Las exportaciones de merluzas totalizaron 62.911 toneladas por US$166,8 millones, lo que significó aumentos del 28,1% en volumen y del 34,9% en divisas. El crecimiento se observó tanto en los productos congelados como en los filetes, acompañado además por una mejora del precio promedio de exportación.
En contraste, el calamar mantuvo prácticamente estables sus registros respecto del año anterior. Las exportaciones alcanzaron 168.112,6 toneladas por US$466,8 millones, con una variación de apenas 0,4% en volumen y una leve disminución del 0,3% en valor. Aun así, continuó siendo el principal producto de exportación de la pesca argentina tanto por toneladas como por generación de divisas.
Los datos muestran que el crecimiento de las exportaciones durante el primer semestre no respondió a un mayor aporte del calamar, sino al dinamismo de otras pesquerías. El fuerte desempeño del langostino y la recuperación de la merluza permitieron ampliar el valor de las ventas externas y compensar la estabilidad del principal producto exportado del país, configurando un semestre con una matriz exportadora más diversificada que la observada un año atrás.






