En un año en el que la Argentina ya superó su anterior récord anual de superávit comercial, con un saldo favorable de US$21.198 millones acumulados hasta septiembre, la industria pesquera se afianza en volumen y precios; y vuelve a mostrar su capacidad de generación de divisas. Con más de 726.000 toneladas desembarcadas, exportaciones en crecimiento y un saldo comercial sectorial que ronda los US$1.600 millones, la actividad consolida su participación en el comercio exterior argentino.
Detrás de estos resultados aparece una particularidad: la merluza lidera las capturas, pero es el langostino el que genera los mayores ingresos por exportaciones.
Según los registros oficiales actualizados al 21 de octubre, los desembarques alcanzaron 726.758,4 toneladas acumulando un crecimiento interanual del 7,4%, mientras que las exportaciones pesqueras identificadas totalizaban US$1.794,5 millones, un 20,1% más que en igual período de 2025.
El dato económico resulta especialmente relevante porque las cantidades exportadas aumentaron un 8,3%, considerablemente menos que la facturación. Esto muestra que el crecimiento de los ingresos no respondió únicamente a mayores volúmenes comercializados, sino también a los valores alcanzados en los mercados internacionales y a la composición de los productos vendidos.
Tres recursos, resultados diferentes
La merluza hubbsi concentra el mayor volumen de capturas, con 270.887,6 toneladas considerando sus distintas áreas de pesca. Su desempeño comercial también mejoró: las exportaciones de merluzas congeladas alcanzaron los US$264,2 millones hasta septiembre, un 23,7% más que el año anterior, con un precio promedio de US$2.782 por tonelada.
El langostino, en cambio, acumula 178.066,5 toneladas desembarcadas, pero sus exportaciones de producto congelado generaron US$871,2 millones. Su precio promedio alcanzó los US$7.421 por tonelada. Las ventas externas crecieron un 48,8% en valor, impulsadas principalmente por mayores cantidades comercializadas.
El calamar Illex ocupa el segundo lugar en desembarques, con 188.381,6 toneladas, aunque su desempeño comercial presenta una evolución diferente. Las exportaciones de calamares y potas congelados alcanzaron los US$485,3 millones, con una caída interanual del 9,8%, acompañada por una reducción tanto del volumen comercializado como del precio promedio declarado, que se situó en US$2.786 por tonelada.
Sin embargo, información extraoficial del sector señala operaciones que habrían alcanzado los US$3.800 por tonelada, una diferencia significativa que expone la dispersión entre los valores estadísticos oficiales y los precios informados por distintas empresas exportadoras. El Illex aparece así entre las especies donde las mayores diferencias entre los valores promedio declarados y las referencias comerciales del mercado merecen controles fiscales mas estrictos.
Las tres pesquerías explican la mayor parte de la producción nacional. Si se consideran todas las áreas de captura de merluza hubbsi, junto con el Illex y el langostino, reúnen casi el 88% de los desembarques. Muy por detrás aparece la corvina blanca, con 33.680 toneladas.
En el comercio exterior, China y España continúan siendo los principales destinos de los productos pesqueros argentinos. Entre enero y septiembre, las ventas identificadas alcanzaron los US$455,5 millones y US$448,9 millones, respectivamente. Juntos concentraron poco más de la mitad de la facturación registrada.
El crecimiento de las exportaciones adquiere mayor relevancia frente al desempeño de 2025, cuando la pesca argentina generó US$2.010 millones y alcanzó el segundo mejor resultado de su historia, detrás del récord de US$2.149 millones registrado en 2018.
Con un incremento interanual del 20,1% en las exportaciones identificadas hasta septiembre, 2026 presenta una evolución favorable para superar la facturación del año pasado y volver a disputar aquella marca histórica. El resultado dependerá de las ventas del último trimestre, especialmente del comportamiento del langostino, que continúa siendo el principal generador de ingresos externos del sector.
Los datos, reunidos en el Informe de Coyuntura de septiembrede la Dirección de Planificación Pesquera, permiten distinguir tres realidades dentro de una misma actividad: la merluza sostiene el mayor volumen de producción, el langostino aporta el mayor valor exportador y el calamar enfrenta un retroceso productos del impacto que tuvo las casi nulas capturas del Stock Bonaerense-norpatagónico (SBNP); aquel que se sitúa al norte del paralelo 44°Sur,






