La prospección de langostino en aguas provinciales de Chubut avanzó este miércoles 28 de octubre con nuevos reportes de capturas reducidas, en un escenario que mantiene abierta la incertidumbre sobre el inicio de la temporada comercial 2026/2027.
De acuerdo con información recibida desde las embarcaciones que participan del relevamiento, los rendimientos registrados durante la jornada no habrían mostrado una mejora significativa respecto de los días anteriores.
Las fuentes consultadas señalaron que, según los registros de los que tuvieron conocimiento, los barcos con observadores a bordo no habrían superado las 80 cajas por lance durante las tres primeras operaciones del miércoles. También expresaron reservas respecto de las referencias a capturas superiores por lance, aunque estos datos corresponden a distintos momentos de la prospección y todavía deben contrastarse con la información técnica completa.
Algunas embarcaciones habrían buscado mejores concentraciones cerca de los límites al Este del sector habilitado, sin encontrar volúmenes considerablemente superiores.
La evaluación comenzó el lunes 26 de octubre con 20 embarcaciones autorizadas, pero las condiciones encontradas obligaron a modificar el esquema inicialmente previsto.
Primero se interrumpieron las operaciones en la Zona Sur, donde se había detectado escasa presencia de langostino y una muy elevada captura incidental de merluza. Posteriormente, se dispuso que la totalidad de las embarcaciones continuara trabajando exclusivamente en el Área I de la Zona Norte, entre los paralelos 43°00′ y 43°30′ de latitud sur, dejando sin actividad evaluativa al Área II.
Sin embargo, los testimonios recibidos durante el miércoles indican que tampoco en el sector que permanece habilitado se habrían encontrado, hasta el momento, las concentraciones de langostino esperadas.
Desde la flota consideran que, de mantenerse estos rendimientos, resultaría difícil avanzar hacia una apertura comercial inmediata. No obstante, reconocen que todavía restan jornadas de prospección y que será necesario aguardar la totalidad de los registros antes de establecer conclusiones sobre la disponibilidad del recurso.
La decisión no estará determinada únicamente por la cantidad de cajas obtenidas. La autoridad pesquera deberá evaluar los rendimientos por hora de arrastre, la composición de tallas y la incidencia de otras especies en las capturas.
En Chubut, la Resolución SP 118/2024 establece parámetros específicos para habilitar la temporada, entre ellos una captura por unidad de esfuerzo promedio no inferior a 350 kilos por hora, un máximo de 15% de captura incidental de otras especies y un límite de 5% de ejemplares de talla L5 o menores.
Estos criterios adquieren especial importancia en una pesquería que cuenta con certificación de sostenibilidad del Marine Stewardship Council (MSC) desde marzo de 2025. El estándar contempla la conservación del recurso objetivo, la gestión de las capturas incidentales y la reducción de los impactos sobre el ecosistema marino.
En ese contexto, la decisión de interrumpir las operaciones en el sur por la presencia de merluza responde a la necesidad de evitar una presión pesquera inadecuada sobre especies acompañantes.
Extraoficialmente, la posibilidad de postergar el inicio de la temporada comienza a ser considerada por los participantes de la prospección, aunque por ahora no existe una definición oficial en ese sentido.
La información obtenida hasta el momento sugiere que el langostino presente en los sectores evaluados mantiene buenas características comerciales, pero todavía no aparece en concentraciones que permitan anticipar una actividad sostenida para el conjunto de la flota.
Con una jornada de evaluación todavía pendiente, la prudencia será determinante. Si los próximos registros no muestran una mejora en los rendimientos, una alternativa será esperar a que el recurso alcance mayores concentraciones en las zonas habituales de pesca y realizar una nueva evaluación antes de autorizar el inicio comercial, algo parecido a lo sucedido en inicios de la temporada de pesca anterior.
Por ahora, la información disponible no permite asegurar que existan condiciones suficientes para una apertura, pero tampoco descartar que la situación pueda modificarse durante los próximos días. Entre particulares, ya se habla de postergar el inicio de la temporada entre 10 y 15 días, lo que demuestra el compromiso con la sostenibilidad del recurso y la sustentabilidad económica de las operaciones. La decisión deberá apoyarse en los resultados completos del total de la evaluación y en el cumplimiento de los parámetros biológicos y pesqueros establecidos para la actividad.






