El pesquero de bandera rusa Alpha-Crux quedó semihundido en el Puerto de Montevideo después de sufrir una pérdida de estabilidad y escorar hacia babor mientras permanecía atracado en el Muelle 7. El incidente obligó a evacuar a sus 41 tripulantes, activar los protocolos de protección ambiental e iniciar la preparación de una operación de salvataje.
La emergencia comenzó a las 19:30 del martes 25 de agosto, según precisó la Administración Nacional de Puertos de Uruguay (ANP). La totalidad de la tripulación pudo abandonar la embarcación y fue puesta a resguardo sin heridos ni lesionados.
El siniestro ocurrió tres días después del regreso del Alpha-Crux a Montevideo. Los registros públicos de navegación indican que el pesquero ingresó al puerto a las 09:15 del sábado 22 de agosto, hora local uruguaya.
La anterior salida registrada desde el mismo puerto fue el 12 de abril, por lo que el buque permaneció fuera del puerto durante casi 132 días. En ese período desarrolló una extensa campaña de pesca en el Atlántico Sudoccidental, con actividad localizada al NE de las Islas Malvinas con modalidad de pesca palangre.
Un palangrero de fondo de 50 metros
El Alpha-Crux es un pesquero palangrero construido en 2003. Tiene 50 metros de eslora, 10,2 metros de manga y 946 toneladas de arqueo bruto. Navega bajo bandera de la Federación de Rusia y posee el número IMO 9024621, el MMSI 273252010 y la señal distintiva UBLZ7.
Su modalidad operativa como palangre de fondo —set longline—, arte utilizado para la captura de especies demersales y de aguas profundas compatible con la pesca de especies del género Dissostichus. Consiste en una línea madre de gran extensión sobre la que se distribuyen numerosos ramales provistos de anzuelos.
El buque tuvo anteriormente los nombres Novo Airinos y Rambla y navegó bajo otras banderas antes de adoptar su actual matrícula rusa.
La Prefectura investiga la pérdida de estabilidad
Personal de la ANP y de la Prefectura del Puerto de Montevideo asumió el control del sector y aplicó los procedimientos previstos para este tipo de emergencias. La investigación quedó en manos de la Prefectura Nacional Naval de Uruguay, que deberá determinar qué provocó la pérdida de estabilidad y establecer si las operaciones desarrolladas a bordo influyeron en la escora.
La información oficial indica que el incidente podría estar relacionado con maniobras internas realizadas en el pesquero, que se habría encontrado trasvasando combustible de un tanque a otro. La hipótesis todavía requiere comprobación técnica y forma parte de las actuaciones de la autoridad marítima.
Una transferencia interna modifica la distribución de pesos y líquidos dentro de una embarcación. La investigación deberá reconstruir la secuencia operativa, determinar el nivel de carga de los tanques y comprobar la condición de estabilidad del buque antes de la emergencia.
También deberá establecer si existió un desplazamiento de líquidos por superficies libres, una entrada de agua o una combinación de factores capaz de incrementar la escora. Ninguna de esas posibilidades fue confirmada oficialmente.
El hecho de que el Alpha-Crux acabara de regresar de una campaña prolongada incorporará a la investigación otros elementos técnicos, entre ellos la distribución de la captura, el combustible remanente, los pertrechos y los líquidos almacenados en sus distintos tanques.
Un episodio de características comparables ocurrió el 5 de agosto de 2022 en Puerto Madryn, cuando el congelador Pescargen IV perdió estabilidad mientras permanecía amarrado en el Sitio 4 del Muelle Almirante Storni. El buque escoró progresivamente hacia estribor durante una operación de descarga y terminó hundido junto al muelle. Todo el personal fue evacuado y se desplegaron medidas de contención ambiental. Las primeras reconstrucciones vincularon el naufragio con una administración inadecuada de la carga y la distribución de pesos. Las maniobras de achique y compensación no consiguieron recuperar la estabilidad.
La embarcación permaneció hundida durante más de cuatro meses, fue adrizada en diciembre, trasladada hacia la costa en enero de 2023 y finalmente desguazada. El antecedente demuestra cómo una alteración descompensada de pesos o líquidos puede comprometer rápidamente la estabilidad de un pesquero, incluso cuando permanece amarrado.

Barreras y equipos contra la contaminación
La emergencia abrió un segundo frente dentro de la terminal: evitar que los líquidos presentes a bordo alcanzaran las aguas portuarias.
La agencia marítima Idernol Oriental Shipping convocó a Nueva Era Oil Spill Response Organization (OSRO), empresa especializada que desplegó personal, equipos, una lancha de apoyo y barreras flotantes de contención alrededor del pesquero.
Durante el operativo se observaron líquidos oleosos sobre la superficie. Para retirarlos se puso en funcionamiento una bomba de extracción. La ANP informó que, en principio, podrían corresponder a aguas de sentina y aclaró que, al emitir su parte oficial, no se había verificado un derrame de combustible líquido.
Las aguas de sentina se acumulan en la parte inferior de las embarcaciones y pueden contener restos de hidrocarburos, lubricantes y otros residuos procedentes de la operación de máquinas. Su aparición exige tareas de recuperación y control, aunque por sí sola no acredita la rotura de un tanque ni una fuga del combustible almacenado.
La posición semihundida del buque obliga a mantener la vigilancia ante cualquier cambio en su asiento, nivel de inundación o condición estructural.
El armador activó la cobertura P&I
En paralelo con la respuesta ambiental, el armador inició las gestiones ante su asegurador P&I para organizar el salvataje. Este tipo de cobertura atiende responsabilidades vinculadas con daños a terceros, contaminación, remoción de restos y otros riesgos derivados de la explotación de un buque.
Antes de intentar la recuperación deberán evaluarse la estabilidad residual, los compartimentos inundados, la cantidad y distribución de combustible, la posición de la carga, el estado del casco y los puntos disponibles para realizar bombeos o maniobras de adrizado.
El reflotamiento demanda una secuencia controlada. Extraer agua, retirar carga o trasladar combustible modifica el centro de gravedad del buque y puede aumentar la escora si esas operaciones carecen de una compensación previamente calculada.
La ANP informó oficialmente que el salvataje comenzaría durante los días siguientes. Hasta el último parte público consultado, todavía no se habían comunicado el método elegido, la empresa salvadora, el plazo estimado ni la magnitud de los daños.
Autorizado para pescar en aguas antárticas
La Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA/CCAMLR) incluyó al Alpha-Crux (junto al Yantar 31 que recala en el mismo puerto uruguayo) dentro de su lista de buques autorizados por la Federación de Rusia para operar entre el 1 de diciembre de 2025 y el 31 de agosto de 2026 en las subáreas antárticas 88.1 y 88.2.
La autorización comprende especies del género Dissostichus, incluida la austromerluza antártica (Dissostichus mawsoni) y la merluza negra (Dissostichus eleginoides).
Esa habilitación acredita su incorporación al sistema internacional que administra esas pesquerías. Sin embargo, la campaña previa a su ingreso en Montevideo se desarrolló en el Atlántico Sudoccidental y muy lejana de las subáreas antárticas 88.1 y 88.2. La autorización de CCAMLR tampoco determina por sí misma qué especie transportaba el buque al momento del incidente.
La Prefectura deberá reconstruir las operaciones realizadas desde el arribo y amarre del Alpha-Crux y establecer la condición técnica en la que el palangrero ingresó y permaneció en el Puerto de Montevideo después de una campaña de casi 132 días.
El resultado permitirá conocer el origen del siniestro, evaluar eventuales responsabilidades y definir las condiciones bajo las cuales podrá recuperarse o trasladarse la embarcación.
Mientras avanza esa investigación, el operativo permanece concentrado en mantener estable el pesquero, contener cualquier líquido contaminante y preparar una maniobra de salvataje segura dentro de una terminal portuaria en actividad y con intenso movimiento comercial de buques de gran porte.






