La evaluación fue realizada por la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, quien señaló que el arranque de la temporada presenta un panorama más favorable que el registrado el año pasado y permite aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el recurso frente a las costas provinciales.
“Estamos muy contentos porque este año, a diferencia del anterior, no hubo conflicto de Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que hizo que se perdiera la oportunidad de las áreas que están frente a nuestros puertos”, afirmó la funcionaria apuntando a la flota congeladora principalmente.
Ricci destacó además los resultados obtenidos en las subáreas 15 y 16, donde se realizaron las evaluaciones previas a la apertura comercial de la pesquería.
Según indicó, los indicadores biológicos observados fueron positivos, un dato que acompañó posteriormente la habilitación de distintos sectores para la captura comercial de langostino dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza.
La ministra consideró que estas condiciones permiten encarar la temporada con mejores perspectivas para la actividad pesquera provincial y para las terminales portuarias que dependen del movimiento generado por la flota.
Uno de los datos que la ministra destacó para respaldar esa recuperación fue el regreso de operaciones de descarga en los puertos provinciales.
La ministra Nadia Ricci destacó, como uno de los datos centrales del nuevo escenario, el regreso de operaciones que habían dejado de realizarse en la provincia. “Hay una empresa que se había ido de la provincia, que es Conarpesa, que está haciendo a partir de hoy las descargas de congelado en el puerto de Caleta Paula con cuatro barcos en primera instancia”, señaló. En paralelo, para hoy se esperaba el ingreso de ocho tangoneros congeladores de distintas empresas a Puerto Deseado, mientras que en Caleta Paula ya había hecho lo propio el BP Antonio Álvarez, el primer tangonero congelador en descargar en ese puerto después de casi dos años.
La funcionaria consideró que el retorno de estas operaciones constituye una señal positiva para la actividad portuaria santacruceña, en un contexto en el que la provincia busca incrementar el movimiento de cargas y captar mayores niveles de actividad vinculados a la pesquería de langostino.
Por ese motivo, el inicio de la zafra de langostino ocupa un lugar central en la agenda productiva de Santa Cruz. El Gobierno provincial busca transformar el mejor arranque biológico y operativo de la temporada en más actividad portuaria, mayor ocupación laboral y nuevas oportunidades para las economías costeras. En ese esquema, el reparto de descargas en distintos puertos del litoral patagónico, con operaciones también en Puerto Rosales, provincia de Buenos Aires, expone una estrategia empresaria orientada a sostener trabajo embarcado, actividad en muelle, tareas de descarga, alistamiento, logística y servicios asociados.
En el caso del Grupo Conarpesa, esa presencia vuelve a colocar a sus buques y operaciones dentro de un circuito de impacto directo sobre empleo, puertos y movimiento regional dejando expuesta la vocación de generacion de trabajo y la responsabilidad social de la empresa para con la gente de trabajo.
Aunque la temporada recién comienza, los primeros indicadores permiten a Santa Cruz mirar con optimismo una campaña que, al menos en su etapa inicial, y mientras la disponibilidad de langostino esté relativamente cerca de sus puertos, combina buenos resultados en el recurso con una recuperación del movimiento portuario que no pasó inadvertida para las autoridades provinciales como por los trabajadores de las distintas terminales portuarias.






