La asamblea realizada este viernes en Mar del Plata reunió a una importante cantidad de trabajadores del sector de máquinas y permitió ordenar el escenario tras varios días de incertidumbre en torno a la operatoria de la flota fresquera.
Según pudo reconstruirse, el encuentro tuvo carácter informativo y no implicó la definición de medidas de acción directa. Desde el ámbito gremial remarcaron que nunca existió la intención de impulsar un paro encubierto, sino por el contrario, la voluntad de poder retomar la actividad en condiciones acordadas.
Durante la reunión se expuso el estado actual de las negociaciones con el sector empresario, en un contexto donde todavía no se alcanzó un acuerdo formal y definitivo entre cámaras y gremios de maquinistas como tampoco por el personal de marinería aunque con el SIMAPE estaría ya bastante avanzado y ad referendum de la decisión del sindicato colega de tripulantes.
El objetivo central fue ordenar criterios, acercar información precisa a los trabajadores y definir una hoja de ruta capaz de sostener el avance de las conversaciones paritarias, sin perder de vista un capítulo sensible, las condiciones de seguridad a bordo. La preocupación gremial quedó especialmente vinculada al cumplimiento del Sistema de Gestión de Seguridad, luego de advertirse que, por razones de costo operativo, algunas embarcaciones estarían zarpando con menor volumen de gasoil.
Esa práctica abre un flanco delicado, tanto para la protección del personal embarcado como para la propia unidad bajo responsabilidad del jefe de máquinas, en aspectos asociados a estabilidad, autonomía operativa y reglamentaciones previstas en el manual de carga. En ese marco, se planteó la necesidad de concretar una reunión con las cámaras durante la próxima semana, una instancia que podría resultar decisiva para encauzar el conflicto y darle continuidad institucional a la negociación.
Tras la asamblea, no se resolvieron medidas que impidan la salida de los buques, por lo que la flota fresquera quedó formalmente liberada para retomar la actividad desde el puerto de Mar del Plata, mientras en la jornada precedente y durante la mañana de ayer, fueron varios los buques que terminaron de completar hielo para minutos después de finalizada la asamblea del SICONARA inicien súbitamente la zarpada.
Este punto resulta central luego de los cuestionamientos que se habían planteado desde el sector empresario en los días previos, cuando la demora en la operatoria fue interpretada como una posible acción directa encubierta.
Desde el ámbito gremial insistieron en que la prioridad es alcanzar un acuerdo que permita normalizar la actividad, evitando profundizar el conflicto en un escenario económico ya complejo para la pesca.
Con este nuevo escenario, la atención queda puesta en la reunión que podría concretarse en los próximos días entre las partes. Si bien no hay confirmaciones oficiales, en el sector existe la expectativa de que la próxima semana se logre avanzar hacia una definición que permita cerrar el conflicto y así dar inicio formal a la operatoria de la flota congeladora.
Más allá de algunos acuerdos individuales alcanzados por ciertas empresas, la mayor parte de la flota congeladora permanece amarrada a la espera de un entendimiento general con los gremios.
Mientras tanto, la actividad en el puerto de Mar del Plata podría comenzar a normalizarse. No obstante, rige una alerta por mal tiempo en la zona, por lo que, más allá de la liberación formal de la flota, no se descarta que los buques permanezcan amarrados hasta que mejoren las condiciones meteorológicas.





