La construcción de una agenda común entre los principales polos pesqueros del país comenzó a tomar forma esta semana en el ámbito de la botadura del BP San Severo, realizada en las instalaciones del Astillero Naval Federico Contessi de Mar del Plata.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, -muy distendido en la cita- encabezó una reunión con el intendente de Rawson, Damián Biss, y con Guillermo Montenegro para avanzar en una estrategia de cooperación orientada a fortalecer la industria pesquera, mejorar la competitividad y generar nuevas oportunidades de desarrollo productivo; y, sobre todo, abrir una etapa de mayor coordinación para dejar atrás viejas disputas, máxime cuando se habla del mismo mercado internacional, de la misma especie, del mismo caladero y de una problemática común que atraviesa de lleno a todo el sector fresquero, sin distinción de latitudes.
La foto dejó una lectura que excede la agenda formal. Torres, Biss y Montenegro representan territorios con peso directo sobre una misma pesquería, con intereses productivos que durante años muchas veces fueron leídos desde la competencia entre puertos antes que desde la complementariedad de la cadena. En ese marco, el encuentro mostró un intento de ordenar una conversación política distinta, menos enfocada en disputar protagonismo y más orientada a buscar salidas comunes frente a costos crecientes, mercados externos de complejidad operativa y una rentabilidad cada vez más condicionada para este segmento de la flota.
La participación de Montenegro también le suma volumen político al encuentro. Aunque actualmente ocupa una banca en el Senado bonaerense y la intendencia de General Pueyrredón es ejercida en forma interina por Agustín Neme, el dirigente mantiene centralidad institucional y capacidad de incidencia para ordenar una agenda común entre Mar del Plata y Rawson, con posibles derivaciones en el plano legislativo.
El encuentro se produjo en un momento particularmente delicado para el segmento fresquero, atravesado por debates vinculados a los costos operativos, la necesidad de generar mayor valor agregado y los desafíos que enfrenta la industria naval argentina para recuperar capacidad instalada y acompañar las demandas de la flota.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la puesta en marcha del Astillero de Comodoro Rivadavia, una infraestructura que el gobierno provincial considera estratégica para ampliar las capacidades de reparación y construcción naval en la Patagonia. La iniciativa busca reducir la dependencia de otros centros de servicios, fortalecer la actividad industrial asociada y generar empleo especializado.
«Junto a los intendentes de Rawson y General Pueyrredón trabajamos en una agenda federal para dotar de mayor competitividad a la industria«, sostuvo Torres. El mandatario agregó que Chubut cuenta con «los recursos, el potencial y, dentro de muy poco, también con la infraestructura necesaria para dar un salto de calidad«.
Más allá de la recuperación del astillero, la reunión dejó otro mensaje relevante para la actividad, la necesidad de avanzar hacia esquemas que incentiven el procesamiento de las capturas y promuevan mayores niveles de industrialización. Se trata de un planteo que aparece cada vez con más frecuencia en el debate pesquero nacional, especialmente en provincias que buscan incrementar el empleo en tierra y capturar una mayor porción del valor generado por sus recursos, aunque ciertas variables económicas no den una mejor señal de incentivo que permita dar valor a la cadena pesquera.
En ese sentido, Torres remarcó que el objetivo es acompañar al sector con reglas claras y herramientas que permitan mejorar su competitividad, al tiempo que favorezcan nuevas inversiones.
Otro aspecto destacado fue la búsqueda de una mirada complementaria entre los distintos puertos del país. Lejos de plantear una lógica de competencia, el gobernador sostuvo que Rawson y Mar del Plata deben ser considerados socios estratégicos dentro de una misma cadena productiva.
«Rawson y Mar del Plata no son puertos que deban verse como competidores, sino como socios estratégicos que pueden complementarse y crecer juntos», afirmó.
La definición no es menor. Mar del Plata continúa siendo el principal complejo pesquero e industrial del país, con peso determinante en flota, procesamiento, servicios, industria naval y empleo asociado. Rawson, en tanto, se consolidó en los últimos años como uno de los puertos más dinámicos de la pesca de langostino. La posibilidad de articular intereses entre ambos polos introduce una señal política concreta, los problemas de la pesquería ya no admiten respuestas aisladas por puerto, provincia o segmento de flota.
Esa lectura aparece como uno de los datos centrales del encuentro. La agenda común no elimina diferencias históricas ni intereses propios de cada jurisdicción, pero sí abre una instancia de coordinación entre actores que participan de una misma matriz productiva. En un escenario de presión sobre costos, competencia internacional, necesidad de mayor valor agregado y discusión sobre reglas de funcionamiento, el acercamiento entre Chubut y Mar del Plata puede convertirse en un punto de partida para ordenar demandas comunes ante los distintos niveles del Estado.
La apuesta de Chubut parece apuntar precisamente en esa dirección: combinar infraestructura, industria naval, agregado de valor y coordinación política para consolidar una estrategia de desarrollo que trascienda la extracción de recursos y fortalezca toda la cadena productiva fresquera.






