Chubut alcanzó durante los primeros días de septiembre una posición inédita en las estadísticas pesqueras nacionales al superar por primera vez a Buenos Aires en el volumen acumulado de desembarques. La actualización de los registros oficiales al 9 de septiembre volvió a modificar el orden, aunque ambas provincias continúan separadas por menos de 5.000 toneladas.
Al 1° de septiembre, los puertos chubutenses acumulaban 257.568 toneladas, frente a las 254.498 de Buenos Aires. La diferencia de 3.070 toneladas colocó transitoriamente a Chubut al frente de los desembarques del país.
Ocho días después, el movimiento portuario volvió a inclinar la balanza. Buenos Aires alcanzó las 265.441,5 toneladas, mientras que Chubut llegó a 260.499,6 toneladas, dejando una diferencia de 4.941,9 toneladas a favor de la provincia bonaerense.
El cambio se explica por el mayor volumen descargado en Buenos Aires durante ese período. Entre el 1° y el 9 de septiembre sumó 10.943,5 toneladas, mientras que Chubut incorporó 2.931,6 toneladas.
La cercanía entre ambas provincias también debe leerse desde el retroceso de Mar del Plata. El menor aporte del calamar argentino (Illex argentinus) debilitó uno de los principales componentes de sus desembarques. La escasa disponibilidad comercial del recurso en la temporada del norte, correspondiente al Stock Bonaerense-Norpatagónico (SBNP), redujo la recalada de buques poteros por estas latitudes y las descargas que habitualmente sostienen buena parte del trabajo portuario durante esos meses, mas la actividad exportadora desde la Terminal de Cargas 2. Este desempeño ayuda a explicar la pérdida de distancia de Buenos Aires frente a Chubut.
La demanda internacional de langostino también influye en la elección del puerto de descarga. Cuando las ventas son ágiles, fluidas; los grandes tangoneros congeladores suelen descargar en los puertos del sur, próximos al caladero, para reducir los tiempos entre mareas. En temporadas de menor fluidez comercial, parte de esa operatoria se traslada a Mar del Plata; el mayor tiempo de navegación permite espaciar las descargas y acompasar el ingreso de mercadería a las cámaras frigoríficas con el ritmo de ventas, sin acumulación de stock refrigerado, ralentizando toda la operatoria.
Pero, detrás de toda fría estadística, está la gente, la mano de obra; el impacto se extiende a los jornales. Carlos Mezzamico, secretario general del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) de Mar del Plata, advirtió días atrás que solo 400 de los cerca de 800 estibadores del padrón consiguen trabajar. A la menor actividad pesquera se suma, según explicó, la pérdida de las dos líneas navieras que recalaban regularmente en el puerto. Para los trabajadores eventuales del congelado, la zafra de calamar constituye el principal período de ocupación: menos ingresos de poteros significan menos convocatorias y menores ingresos familiares.
La reducción de las escalas de portacontenedores agrega un problema logístico a la caída de las descargas pesqueras. Aunque se trata de movimientos distintos, ambos sostienen el empleo de la estiba y condicionan la operatoria exportadora local. La paridad provincial reúne así dos realidades: el mayor peso de los puertos chubutenses y una menor actividad en Mar del Plata, con consecuencias directas sobre el trabajo.
Más allá del cambio de posiciones, el dato refleja el peso que alcanzaron los puertos chubutenses durante 2026. Al corte del 1° de septiembre, Puerto Madryn concentraba 179.071 toneladas y Rawson otras 55.594, reuniendo entre ambos más del 91% de las descargas provinciales.
El volumen corresponde al conjunto de las especies desembarcadas en Chubut y comprende capturas procedentes tanto de aguas provinciales como nacionales. La participación de Puerto Madryn en las pesquerías de langostino, calamar y merluza, sumada al peso de Rawson durante la zafra provincial de langostino, explica buena parte del desempeño provincial.
Chubut también se acerca a otro registro relevante. Con 260.499,6 toneladas al 9 de septiembre, necesita sumar 39.500,4 toneladas para superar las 300.000 durante 2026. El inicio de una nueva temporada provincial de langostino hacia finales del año podría contribuir a alcanzar ese volumen.
En paralelo, la provincia avanza con inversiones destinadas a ampliar su capacidad portuaria, entre ellas el dragado de Rawson, con una inversión anunciada superior a los $7.000 millones, y proyectos de ampliación del muelle.
Con casi cuatro meses de actividad todavía por delante, el ranking anual permanece abierto. Al día de hoy, Buenos Aires volvió a encabezar los desembarques, pero Chubut se mantiene a unas miles de toneladas y ya consiguió, por primera vez, desplazarla transitoriamente del primer lugar.






