La temporada de langostino continúa mostrando un importante nivel de actividad en Puerto Deseado, donde las descargas acumuladas durante la zafra ya permitieron superar el volumen registrado a lo largo de todo 2025.
De acuerdo con la información difundida por la Terminal Portuaria de Puerto Deseado, desde el comienzo de la temporada, iniciada en mayo, se contabilizaron 113 ingresos de buques tangoneros, con aproximadamente 11.247 toneladas de langostino descargadas.
El dato adquiere sustento porque la temporada todavía se encuentra en desarrollo y el volumen desembarcado ya se ubica por encima del acumulado correspondiente a todo el año pasado. La evolución refleja una mayor participación del puerto santacruceño en la operatoria asociada a la pesquería y un incremento del movimiento sobre los muelles.
En este escenario, las subáreas más australes habilitadas para la pesca comercial de langostino, la 15 y la 16, permanecen abiertas desde el inicio de la temporada. La prospección comenzó el 26 de mayo y ambas quedaron habilitadas comercialmente el 29 de mayo dentro de la ZVPJM. La proximidad de esos caladeros convirtió a Puerto Deseado en la terminal más cercana para las recaladas y descargas, una ventaja operativa que redujo los tiempos de navegación y favoreció una mayor participación del puerto santacruceño en el movimiento generado por la zafra.
Precisamente ayer, al sur del paralelo 46°S, buques que operaban en la Subárea 16 dieron con una concentración de langostino que durante la noche y la madrugada de hoy provocó el desplazamiento hacia ese sector de parte de la flota que trabajaba más al norte. El movimiento también estuvo determinado por las condiciones meteorológicas adversas previstas en la zona norte, que llevaron a varios tangoneros a buscar resguardo operativo y continuidad de pesca en aguas más australes.
A la actividad de la flota tangonera se suma la operatoria de buques congeladores, que mantienen ingresos con una frecuencia aproximada de una unidad cada diez días. Esta dinámica contribuye a sostener una utilización constante de la infraestructura y de los distintos servicios asociados a las recaladas y descargas.
El impacto de la temporada trasciende el volumen de langostino que pasa por el muelle. Cada ingreso moviliza tareas de estiba, transporte, logística y servicios portuarios, además de generar actividad indirecta en comercios y otros sectores vinculados al funcionamiento cotidiano del puerto.
Para Puerto Deseado, uno de los principales desafíos de los últimos años ha sido recuperar y consolidar movimiento pesquero, tanto por su incidencia directa sobre el empleo como por el efecto que genera sobre el conjunto de la economía local. En ese escenario, los registros alcanzados durante la actual temporada representan una señal favorable para la terminal.
Desde el Gobierno de Santa Cruz destacaron precisamente el crecimiento observado durante la zafra y ratificaron la intención de continuar fortaleciendo la actividad de la Terminal Portuaria de Puerto Deseado.
Con la temporada todavía abierta, las 11.247 toneladas desembarcadas y los 113 ingresos de tangoneros constituyen por ahora un balance parcial. El resultado definitivo dependerá de la evolución de la pesca durante las próximas semanas, aunque el puerto ya consiguió superar el volumen de langostino descargado durante todo 2025.






