Tierra del Fuego empezó a mostrar los primeros efectos de su nuevo marco acuícola. Después de la promulgación de la Ley Provincial 1601 y de la presentación del Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero, el Gobierno fueguino firmó una carta de intención con Wanchese Cooke, empresa argentino canadiense interesada en analizar oportunidades de inversión en la provincia.
La secuencia tiene valor propio. La Ley 1601 fue sancionada el 15 de diciembre de 2025, promulgada el 18 de diciembre y publicada ese mismo día en el Boletín Oficial provincial. La norma sustituyó el régimen anterior y reguló el desarrollo sustentable de la acuicultura como actividad agropecuaria integral en aguas continentales y marítimas jurisdiccionales de Tierra del Fuego.
El texto mantuvo una definición central para el mapa ambiental fueguino. El cultivo y la producción de salmónidos quedaron prohibidos en aguas del Canal Beagle. Al mismo tiempo, la ley abrió un sistema de evaluación para proyectos acuícolas en otros espacios provinciales, con intervención de la autoridad pesquera, áreas ambientales y organismos vinculados al uso del agua.
La norma también fijó obligaciones previas para cualquier iniciativa. Cada proyecto debe presentar una Guía de Aviso de Proyecto y un Estudio de Impacto Ambiental antes de avanzar sobre el territorio. Además, el Poder Ejecutivo debe instrumentar una Evaluación Ambiental Estratégica para delimitar zonas aptas, anticipar impactos y ordenar el uso del agua y de los ambientes asociados.
Ese cambio normativo fue seguido por la presentación del Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero. El Gobierno provincial lo presentó en abril, con un esquema de ventanilla única y previsibilidad administrativa para el ingreso de proyectos. La administración fueguina buscó mostrar un criterio de ordenamiento previo antes de recibir expedientes empresarios.
En ese marco aparece la nacional Wanchese Argentina SA empresa filial de la multinacional Cooke Co.Inc. El 18 de junio, el gobernador Gustavo Melella suscribió una carta de intención de prefactibilidad de un proyecto de inversión con el Gerente General Lic. Pedro Bohnsdalen y otros representantes de la firma, con el objetivo de establecer una instancia inicial de diálogo, intercambio técnico e institucional y evaluación de oportunidades acuícolas en Tierra del Fuego.
La firma también llega en un momento de expansión del grupo a escala internacional.
En Canadá, Cooke Aquaculture acordó comprar a Mowi sus operaciones de cultivo de salmón en el Atlántico canadiense por 160 millones de dólares. La operación incluye activos en Nuevo Brunswick, Isla del Príncipe Eduardo y Terranova y Labrador, con instalaciones de cría en agua dulce, centros marinos, dos plantas procesadoras, unos 250 empleados y una biomasa de salmón en pie informada en 9.000 toneladas.
Esa adquisición permanece sujeta a due diligence, condiciones habituales de cierre y aprobaciones regulatorias. La previsión informada es cerrar la operación durante el segundo semestre de 2026. El dato sirve para leer el movimiento en Tierra del Fuego dentro de una estrategia empresaria más amplia de Cooke, aunque la carta firmada en la provincia fueguina todavía corresponde a una etapa de análisis preliminar.
El alcance del documento debe leerse con precisión. La carta de intención abre una etapa preliminar. Permite reunir información, estudiar condiciones naturales y revisar alternativas de cooperación. Todavía no equivale a una inversión aprobada, ni a una autorización productiva, ni a la presentación formal de un proyecto definitivo.
Representantes de la compañía ya recorrieron sectores marítimos y recursos hídricos continentales de la provincia. Según el Gobierno fueguino, la empresa valoró las características geográficas, ambientales y sanitarias del territorio. Ese relevamiento forma parte de la prefactibilidad y será determinante para saber si el interés empresario llega a una propuesta concreta.
La carta también contempla intercambio de conocimientos, capacitación, transferencia tecnológica e investigación aplicada. En esta instancia, esos puntos integran el campo de análisis entre la empresa y la provincia. Su ejecución dependerá del avance efectivo de futuros proyectos.
El subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola, Diego Marzioni, ubicó el acuerdo dentro del nuevo escenario legal. La provincia busca que las compañías entren al sistema con reglas claras sobre localización, ambiente, agua, tecnología de cultivo y control sanitario. Ese es el cambio principal que introdujo la nueva ley en la relación entre el Estado y los potenciales inversores.
La firma con Wanchese Cooke se suma a otros movimientos recientes. En mayo, el Gobierno provincial informó un proceso de inversión junto a Bentónicos de Argentina S.A. para proyectos vinculados al cultivo de truchas, macroalgas y erizos de mar, además del fortalecimiento de la pesca de crustáceos.
En ese caso, la compañía adelantó que presentará documentación técnica para evaluar un proyecto productivo de trucha con una escala inicial estimada de hasta 300 toneladas anuales. El avance quedó sujeto al cumplimiento de las instancias administrativas, técnicas, ambientales, hídricas y sanitarias previstas por la normativa provincial.
También hay una línea privada en Río Grande. Según información periodística local, inversores salteños asociados a una empresa chilena impulsan una planta de producción de salmón en tierra firme al norte de la ciudad, sobre un predio de 80 hectáreas. La inversión estimada ronda los $12.500 millones y la previsión informada alcanza entre 200 y 250 empleos directos.
Ese proyecto corresponde a otra iniciativa y todavía debe leerse dentro de su propio trámite. Su importancia está en la escala económica que empieza a rodear al nuevo régimen fueguino. La producción en tierra firme coloca el peso técnico sobre el sistema de recirculación de agua, la bioseguridad, el tratamiento de efluentes y el control sanitario.
El punto común entre estos movimientos es la nueva ley. Primero llegó el marco normativo. Luego se presentó el plan acuícola. Después aparecieron procesos empresarios con distinta escala, distinto grado de avance y distinta fuente de información. Esa sucesión muestra que Tierra del Fuego pasó de discutir la habilitación de la actividad a ordenar condiciones para recibir proyectos.

Glenn Cooke Director General de Cooke CO.Inc.
Hoy, el Grupo Cooke a través de la filial Wanchese Argentina, pone los ojos en el fin del mundo como punto de partida para grandes inversiones y una estrategia global en el mundo de la acuicultura. Para el sector pesquero y acuícola, el proceso abre una lectura concreta. La provincia busca sumar producción hidrobiológica fuera del esquema exclusivo de captura. El resultado dependerá de permisos, estudios ambientales, financiamiento, agua disponible, infraestructura y mercado. En Wanchese Cooke, por ahora, hay interés formal y evaluación técnica. La inversión vendrá después, si la prefactibilidad logra sostener un proyecto compatible con la Ley 1601.






