La propuesta técnica que analiza el Consejo Federal Pesquero (CFP) sobre una posible redistribución de cuotas de merluza común generó reacciones en distintos actores del sector. A los planteos realizados en el ámbito del organismo se sumaron comunicados de cámaras empresarias y de representaciones sindicales que coincidieron en cuestionar el esquema en estudio.
Las críticas se concentran en la posibilidad de transferir cuotas desde la flota fresquera hacia buques congeladores, en un contexto donde la disponibilidad de materia prima y la sostenibilidad de la actividad en tierra aparecen como variables sensibles, rompiendo el equilibrio y el espíritu de la Ley Federal de Pesca 24.922.
Desde la Cámara de Frigoríficos Exportadores de la Pesca (CAFREXPORT) señalaron un rechazo “absoluto y total” a la iniciativa, al advertir que su implementación podría limitar el abastecimiento de las plantas de procesamiento, con impacto directo sobre la producción, el empleo y las exportaciones.

En la misma línea, la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF) y la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UdIPA) cuestionaron el mecanismo propuesto al considerar que promueve una transferencia de recursos que afecta a la industria radicada en tierra y se aleja de los principios establecidos en la Ley Federal de Pesca.

Por su parte, el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo manifestó su rechazo a la propuesta impulsada, al entender que implica una modificación sustancial del régimen de administración de la pesquería.

Desde la organización advirtieron que un esquema de transferencia estructural de cuotas hacia la flota congeladora podría afectar el equilibrio entre flotas y reducir la actividad en tierra, con consecuencias sobre el empleo en toda la cadena pesquera. Asimismo, reclamaron que cualquier discusión sobre la administración del recurso se realice en un ámbito de diálogo amplio que incluya a todos los sectores involucrados.
Más allá de las diferencias en los enfoques, tanto desde el sector empresario como sindical coinciden en que la iniciativa en análisis no se limita a una cuestión técnica, sino que pone en discusión el modelo de desarrollo de la actividad.
En ese sentido, advierten que una eventual redistribución de cuotas podría impactar en el agregado de valor, la generación de empleo y el equilibrio del sistema pesquero.
En ese marco, tanto las cámaras empresarias como el Centro de Patrones coincidieron en solicitar al Consejo Federal Pesquero que rechace la iniciativa en análisis y se abstenga de avanzar en cualquier mecanismo que implique la transferencia de cuotas desde la flota fresquera hacia buques congeladores. Consultado un gerente de embarcaciones menores, nos decía “esto es un despropósito, con mas razón, cuando desde las propias cámaras que nuclean al sector congelador merlucero muestran sendos informes que la rentabilidad de la especie en ese segmento de la flota también es deficitaria utilizando nuestro verdadero problema. Si es deficitario como nuestra flota, ¿por que tanta avaricia por absorber más volumen y de la flota fresquera con permisos de capturas históricos?.”, para cerrar en una charla caldeada, diciendo “esto es avasallar a la Ley Federal de Pesca por cuatro avaros que pretenden ser los dueños del mar argentino y que se olvidaron de su historia”.






