El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata abrió la Licitación Pública N.º 2/2026 para demoler la galería de granos del Espigón 3 y recuperar superficie operativa junto al frente de amarre. La intervención busca resolver una restricción que afecta el trabajo en el muelle; una estructura cerealera fuera de servicio cuyo deterioro obliga a limitar las operaciones bajo sus instalaciones.
El presupuesto oficial asciende a $3.823.012.066 más IVA. Las propuestas se abrirán el 30 de octubre de 2026, a las 11, y el plazo de ejecución será de 210 días corridos desde el inicio de los trabajos. El importe definitivo dependerá de las ofertas y de la adjudicación.
La obra se concentra en la galería de embarque y sus estructuras asociadas. Los edificios de almacenamiento del complejo conocido como “los silos” permanecerán en pie.
Una estructura que condiciona el muelle
Emplazada sobre el frente de amarre de las secciones 12 y 13, la galería conforma una estructura de hormigón armado de aproximadamente 370 metros de longitud, seis metros de ancho y 27 metros de altura. Su disposición elevada atraviesa un sector donde se desarrollan tareas portuarias.
El riesgo de desprendimientos afecta el espacio disponible para cargas y descargas y exige medidas de mantenimiento y protección para quienes trabajan debajo o en sus inmediaciones. La presencia de operarios, camiones y grúas convierte ese deterioro en una limitación concreta para utilizar el muelle.
La demolición permitirá retirar esa restricción física y recuperar condiciones de seguridad en el frente de amarre. El proyecto incorpora, además, mejoras en las superficies por las que circulan vehículos y equipos.
Para las empresas que operan en el espigón, el cambio esperado se encuentra en la disponibilidad del espacio y en las condiciones para trabajar junto a los buques. La asignación de nuevos usos a la superficie liberada quedará sujeta a decisiones posteriores.
Qué se demolerá y qué se reconstruirá
El alcance comprende 11 tramos de la galería de embarque, cuatro torres con sus cajas de escaleras, siete tabiques y columnas, y una sala de bombas. También incluye el desguace de las antiguas mangas y el retiro de los materiales resultantes.
La intervención separa dos componentes del conjunto cerealero: los edificios utilizados para almacenar granos y la infraestructura que permitía trasladarlos hacia el embarque. La contratación alcanza a esta última y a las instalaciones auxiliares previstas en el proyecto.
Una vez retiradas las estructuras, se construirán 1.680 metros cuadrados de pavimento de hormigón y se reconstruirán 3.662 metros cuadrados existentes. La superficie total de pavimentos nuevos o renovados será de 5.342 metros cuadrados.
El acondicionamiento contempla trabajos sobre bases, subbases y cordones. Estas tareas permitirán recomponer sectores intervenidos por la demolición y mejorar la circulación dentro del espigón.
Un proyecto con antecedentes desde 2021
La recuperación del sector lleva al menos cinco años de evaluaciones. En 2021 ya se analizaba la demolición por los desprendimientos y las dificultades para aprovechar plenamente el muelle. Hacia fines de ese año se habían aprobado tareas preliminares de limpieza y desarme de instalaciones interiores de la galería.
El planteo volvió a cobrar impulso en 2025, cuando se vinculó el retiro de la estructura con la recuperación de espacio operativo y la posibilidad de una posterior ampliación del sector.
La convocatoria actual establece una obra delimitada: demoler la galería y acondicionar las superficies comprendidas en el proyecto. Una eventual ampliación del muelle requerirá su propio desarrollo técnico y administrativo.
Trabajar con el espigón en actividad
La ejecución deberá coordinarse con el funcionamiento de un sector de uso intensivo. El plazo de obra comprende tareas que podrán generar restricciones temporales de circulación y cambios en la disposición de los amarres.
La planificación de cada etapa tendrá que compatibilizar el ingreso de maquinaria y el movimiento de materiales con las operaciones portuarias. La disponibilidad del muelle durante los trabajos dependerá de esa organización y de las áreas que deban quedar temporalmente afectadas.
La dificultad técnica reside en desmontar grandes elementos de hormigón armado ubicados en altura. Los estudios consideran procedimientos que combinan demoliciones parciales con el descenso de vigas mediante grúas.
La contratista deberá desarrollar y justificar la metodología definitiva, incluida la secuencia de retiro y el control de las piezas durante las maniobras. Ese procedimiento determinará cómo avanzar sobre la estructura y qué restricciones serán necesarias en cada frente de trabajo.
Retirar escombros y proteger el agua
La obra comprende la carga y disposición de miles de metros cúbicos de escombros, además de limpieza permanente en los sectores intervenidos.
El manejo de los residuos adquiere particular relevancia por la proximidad del espejo de agua. Las medidas ambientales deberán controlar la dispersión de polvo y evitar la caída de restos de demolición o posibles contaminantes durante el desmontaje, la manipulación y el traslado.
La entrega del sector incluirá tanto la eliminación de la infraestructura prevista como la terminación de los pavimentos y las superficies de circulación.
La próxima instancia será el 30 de octubre
El procedimiento tramita bajo el Expediente N.º 6134-CPRMDP-25. El pliego es gratuito y podrá consultarse hasta el 26 de octubre, de 9 a 15, en la sede del Consorcio, ubicada en B/P Marlín 404, esquina avenida de los Pescadores.
La apertura de ofertas dará paso a la evaluación de las propuestas y a la selección de la empresa contratista. El inicio efectivo de los trabajos marcará el comienzo del plazo de 210 días.
El objetivo inmediato es devolver al uso portuario un frente de amarre condicionado por el deterioro de la galería, con pavimentos reconstruidos y espacio disponible para las operaciones. El destino específico de las superficies liberadas permanece pendiente de definición.






