El Gobierno de Santa Cruz busca avanzar con la descarga y procesamiento de merluza fresca en Puerto Deseado como una alternativa para sostener la actividad pesquera durante el período que separa el cierre de la temporada de langostino del inicio de la zafra de calamar.
La propuesta fue abordada durante una reunión encabezada por la ministra de la Producción, Comercio e Industria, Nadia Ricci, junto al secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, Sergio Klimenko; el coordinador general de la Unidad Ejecutora Portuaria de Santa Cruz, Walter Uribe; y representantes de empresas vinculadas con la actividad pesquera y portuaria.
El planteo apunta a aprovechar la disponibilidad de merluza durante todo el año para incorporar una operatoria que históricamente tuvo menor desarrollo en Puerto Deseado, cuya actividad se encuentra principalmente asociada a buques congeladores y a las temporadas de langostino y calamar.
La iniciativa adquiere particular importancia después de la finalización de la zafra de langostino, cuando disminuye el movimiento en el puerto y en las actividades asociadas. Días atrás, trabajadores portuarios ya habían planteado ante las autoridades provinciales la necesidad de sumar descargas de buques fresqueros y cajoneros para reducir esos períodos de menor actividad.
Según explicó Ricci, existen empresas interesadas en llevar sus embarcaciones a Puerto Deseado y disponibilidad del recurso para avanzar con la propuesta. Sin embargo, aclaró que su implementación dependerá de los acuerdos que puedan alcanzar las compañías y los trabajadores.
“El recurso lo tenemos, hay empresas dispuestas a traer sus barcos, y ponemos las herramientas sobre la mesa. Pero la decisión final la tienen las empresas y los trabajadores, que son quienes deben llegar a un acuerdo”, señaló la ministra.
En ese sentido, el Ministerio de Trabajo quedó a disposición para intervenir en las negociaciones y formalizar los acuerdos que eventualmente se alcancen. Los gremios no participaron de esta primera reunión y desde el Ejecutivo provincial anticiparon que buscarán concretar una nueva mesa de trabajo para incorporarlos a la discusión.
El desarrollo del fresco supondría también incorporar una dinámica productiva diferente para Puerto Deseado. La intención es que la merluza pueda generar movimiento no sólo en los muelles, sino también en la estiba y en las plantas de procesamiento durante meses en los que tradicionalmente disminuye la actividad.
La agenda incluyó además una recorrida por las instalaciones portuarias, donde las autoridades repasaron las obras previstas para mejorar la capacidad operativa de la terminal.
Entre ellas se encuentra la reconstrucción del Sitio 4 y su zona de transición, un proyecto que actualmente atraviesa la etapa de evaluación de ofertas y que permitirá ampliar el frente disponible para las operaciones portuarias.
Ricci adelantó que la adjudicación podría darse a conocer dentro de los próximos 15 a 20 días.
Mientras avanza ese proceso, el desafío inmediato estará puesto en alcanzar las condiciones comerciales y laborales necesarias para incorporar la merluza fresca y transformar esa operatoria en una alternativa efectiva para sostener el trabajo entre las principales temporadas pesqueras.






