Los 27 despidos en la planta de Puerto Madryn comprometen cerca del 23% de una dotación permanente estimada en 120 trabajadores. Esa proporción define el alcance del conflicto en Estrella Patagónica: la reducción alcanza al personal que integra la estructura estable del establecimiento, cuya ocupación puede llegar a 500 personas durante la temporada.
La primera audiencia ante la Secretaría de Trabajo dejó abiertas las diferencias. La firma sostuvo su decisión de desvincular a los empleados y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) exigió restituir los puestos. Las partes volverán a reunirse el próximo martes.
El argumento económico de la empresa llegó al debate público a través de los representantes sindicales. Según explicó José Díaz, secretario gremial del STIA, la compañía manifestó dificultades para afrontar los salarios durante el intervalo entre las temporadas pesqueras nacionales y provinciales. El dirigente señaló que, en esa primera instancia, la firma mantuvo su rechazo a las reincorporaciones.
El costo del receso y la continuidad laboral
La controversia se concentra en quién absorbe el costo de los meses de menor producción y cómo se preserva el empleo permanente. Los trabajadores efectivos perciben una garantía quincenal cuando quedan sin convocatoria, un ingreso que forma parte del sostenimiento de la plantilla durante esos períodos.
Díaz indicó que las cesantías sorprendieron al gremio y alcanzaron a empleados con varios años de antigüedad. Según su descripción, los telegramas comunicaron las desvinculaciones sin vincularlas con cuestiones de desempeño.
La conducción sindical cuestionó las razones invocadas para reducir el plantel. Luis Núñez, secretario general del STIA, atribuyó la falta de producción a la organización empresarial. Desde esa posición, el gremio reclama que las decisiones productivas y comerciales permitan sostener a los trabajadores efectivos durante el receso.
Quedan así planteadas dos posiciones sobre el funcionamiento de la planta; la empresa, según lo transmitido por Díaz, alega dificultades para financiar los salarios entre temporadas; el sindicato sostiene que la continuidad laboral debe formar parte de la planificación de la actividad.
Una negociación antes de la zafra provincial
Estrella Patagónica desarrolla su actividad en las instalaciones de la ex Pescapuerta. El conflicto comenzó aproximadamente dos meses antes del inicio previsto de la temporada de langostino en aguas de Chubut, cuando la proximidad de una nueva zafra vuelve especialmente relevante la composición del plantel.
Los trabajadores suspendieron las protestas frente al establecimiento en cumplimiento de la conciliación obligatoria. La próxima audiencia tendrá como asunto central la reincorporación de los 27 empleados, mientras permanece pendiente una definición sobre el sostenimiento de esos puestos durante el período entre temporadas.
Más allá de las diferencias sobre cómo sostener esos empleos, el reclamo tiene una raíz concreta; conservar el trabajo, sostener el hogar y proyectar un futuro con el ingreso del propio esfuerzo. Esa digna aspiración merece un lugar central en la búsqueda de un acuerdo.






