La merluza negra (Dissostichus eleginoides) volvió a ocupar un lugar en la agenda del Consejo Federal Pesquero (CFP). Durante la última reunión, las empresas Argenova, Estremar y Pesantar solicitaron en forma conjunta la distribución de la Reserva de Administración de merluza negra, ante la proximidad de la finalización de la parada biológica y la necesidad de organizar la operatoria prevista para el último trimestre del año.
Las compañías señalaron que contar con una definición permitiría avanzar con mayor previsibilidad en la planificación operativa, logística y comercial de los buques que participan de la pesquería.
El CFP, sin embargo, no resolvió todavía la distribución de esa reserva. Por unanimidad, decidió solicitar a la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera un informe detallado sobre el grado de explotación del recurso antes de avanzar con una definición.
En paralelo, el Consejo tomó conocimiento de los resultados de la Comisión de Seguimiento de la Pesquería de Merluza Negra, donde el INIDEP presentó información actualizada sobre la evolución de la actividad.
Entre los indicadores analizados aparece la CPUE estandarizada de la flota arrastrera con acceso al recurso entre 2010 y 2025. Los modelos utilizados mostraron un incremento del índice durante 2024 y 2025, una evolución considerada favorable respecto de los años anteriores.
No obstante, el propio INIDEP señaló que este comportamiento todavía no permite afirmar que se haya revertido la tendencia decreciente observada previamente, por lo que será necesario continuar siguiendo la evolución de los indicadores.
En términos generales, durante la Comisión se indicó que la pesquería mostró una situación relativamente estable entre 2000 y 2025 y que la Captura Máxima Permisible se mantiene prácticamente sin modificaciones desde 2015.
Otro de los puntos abordados fue la distribución espacial de la actividad. El análisis volvió a señalar la importancia de diversificar el esfuerzo pesquero, disminuyendo la concentración de las operaciones sobre el Área de Protección de Juveniles.
En este sentido, se destacó la necesidad de avanzar con los planes de manejo correspondientes a las áreas marinas protegidas Namuncurá-Banco Burdwood y Yaganes, además de sostener medidas orientadas a reducir la captura de ejemplares juveniles.
Entre las recomendaciones también se encuentra mantener los 800 metros como profundidad mínima para la pesca dirigida de merluza negra y reforzar la presencia de observadores a bordo, particularmente para mejorar la información disponible sobre la pesquería.
Asimismo, durante el seguimiento se mencionaron las actividades desarrolladas por el BP Argenova XIV, que permitieron identificar nuevos pozos de pesca y aportar información sobre sectores alternativos para la explotación del recurso.
El escenario que surge de los últimos análisis combina así señales favorables en la CPUE durante los dos últimos años con la necesidad de mantener cautela sobre su evolución. Mientras tanto, el CFP deberá definir el destino de la Reserva de Administración solicitada por las tres empresas una vez que cuente con el informe requerido sobre el nivel de explotación de la merluza negra.






